Con la finalidad de crear conciencia en las personas e instituciones sobre la importancia de detectar tempranamente posibles alteraciones y recomendar que se realicen periódicamente una colonoscopia a partir de los 45 años, cada 31 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer del Colon.
El especialista en Gastroenterología y presidente de la Sociedad Venezolana de Gastroenterología, doctor Cono Gumina, enfatizó que la detección temprana es crucial, ya que el tratamiento es más efectivo y el pronóstico mejora significativamente cuando se aborda en etapas iniciales, “es la clave para reducir la mortalidad por esta enfermedad oncológica”.
«El cáncer de colon en Venezuela ocupa el cuarto lugar en mujeres y el tercer lugar en hombres, según estadísticas de la SAV, pero tiene el tercer lugar en incidencia y el segundo en mortalidad por ambos sexos en el mundo”.
Por ello, subrayó la importancia de un diagnóstico a tiempo mediante una colonoscopia, especialmente a partir de los 45 años, y es recomendable hasta los 80 años de edad. El doctor Gumina indicó que, si durante el examen, “se detectan pólipos o lesiones premalignas en la pared interna del intestino, son extirpados y se puede romper la cadena que evoluciona al cáncer, con lo cual se puede reducir la mortalidad en un 50% o más”.
Puntualizó que, “inicialmente, estos crecimientos son benignos, pero si no se extirpan, pueden volverse malignos. La mayoría de los casos se diagnostican en etapas avanzadas, lo que contribuye a una alta mortalidad”, el acceso al tratamiento se vuelve más difícil y el pronóstico cambia.
El doctor Gumina señaló que, si la pesquisa es negativa (es decir, no se encontraron pólipos) los pacientes deben repetir la colonoscopia después de 10 años, pero afirmó que “en Venezuela se sugiere un intervalo más corto, generalmente hacerla de nuevo a los 3 años si se detectaron pólipos y a los 5 años si no se encontraron”.
El doctor Gumina advirtió que “las colonoscopias pueden no detectar todas las lesiones, especialmente pólipos planos que pueden ser más agresivos, desde el punto de vista biológico. Por lo que algunos pacientes pueden desarrollar cáncer, incluso antes de que se cumpla el período de seguimiento recomendado”. Esto se complementa con pruebas anuales de sangre oculta en las heces, que deben ser altamente sensibles y específicas para detectar solo sangre humana.
Instituciones como la SAV utilizan tecnologías avanzadas como el endoscopio con Inteligencia Artificial (IA) para mejorar la detección y caracterización de los pólipos. El especialista explicó que la IA en esta área médica permite detectar lesiones muy incipientes que a veces pasan desapercibidas: “Son escaneadas en video en tiempo real, lo que ayuda a los médicos a detectarlas y pueden ser retiradas en el momento, lo que contribuye a prevenir el cáncer”.