Inundaciones o sequías: ambas se convirtieron en un problema para el país. El Observatorio de Ecología Política de Venezuela advierte que ya hay desplazados climáticos y que se dificultará la producción de alimentos

El grupo de ambientalistas que acudió el viernes 24 de octubre a la sede del Ministerio de Ecosocialismo tenía dos palabras como consigna: emergencia climática. Ese día no los recibió ninguna autoridad, aunque sí le sellaron el “recibido” al documento que dejaron. Minutos después se pararon en la entrada de la dependencia del Estado, desplegaron una pancarta, declararon a los medios de comunicación y se marcharon; el temor de que algún grupo oficialista los sacara violentamente los hizo apurar la protesta.

“El planeta no aguanta más, nuestra sociedad no aguanta más” el modelo extractivista y el modelo rentista, explicó Francisco Javier Velasco, integrante del Observatorio de Ecología Política de Venezuela. En la carta los ambientalistas exigen una moratoria para los proyectos extractivistas, señaló Liliana Buitrago, también del Observatorio.

Los deslaves registrados en agosto en el Valle del Mocotíes (Mérida), las crecidas de ríos, el aumento de la temperatura (más de 40 grados centígrados en zonas de Guárico en agosto pasado, de acuerdo con el Inameh) son hechos con los que sustentan la denuncia de la emergencia climática venezolana. “Hemos visto una cantidad de acontecimientos en Los Andes y en otros lugares del país causados por inundaciones vinculadas con el cambio climático, y otra serie de fenómenos que ocurren de manera progresiva”, describió Velasco. “Hay mucha gente que teme que, después de esta ola de inundaciones, podríamos llegar a un periodo de sequía terrible. Hay pronósticos muy serios, tanto de Venezuela como del exterior, que señalan que ciertos rubros agrícolas se verán afectados”. Ya hay desplazados climáticos, alerta Buitrago.

En Venezuela más de 80% de la energía eléctrica se produce con el agua de los ríos. Esos ríos que encienden el país están amenazados, entre otros factores, por la minería. “Hemos vivido una situación muy difícil con la represa de Guri, y eso pudiera repetirse peor”. Las personas que habitan en zonas de montaña se encuentran en riesgo, al igual que quienes ocupan zonas afectadas por la sequía, describe Emiliano Terán Mantovani.

Colapso climático

En el mundo hay gente como ellos que, con la más reciente actualización sobre cambio climático hecha por Naciones Unidas, se está movilizando para exigir acciones.

Hay una idea de que el clima “es malo”, manifestó Buitrago, pero en realidad “el clima cambia de manera histórica, lo ha hecho desde que el planeta existe; el problema es que hemos acelerado los procesos ecológicos, hemos violentado los procesos ecológicos de tal manera que llegamos a un colapso: hicimos que el clima colapsara”. En el mundo, y en Venezuela, “estamos en una situación de colapso ecológico que ocasiona un colapso climático que es impredecible, que ha llegado casi a un punto de no retorno”.

La sequía “es uno de los elementos de la crisis política, social y económica que vive Venezuela, porque tiene que ver con la soberanía y seguridad alimentaria”, recuerda Terán Mantovani. “Lo que se proyecta es que estos elementos van a ir empeorando a través del tiempo. Es imposible evadir la situación”.  

Es probable que estemos en el umbral “de una circunstancia que no tenga vuelta atrás, y que signifique que en el tránsito vital de hijos y nietos la vida, como la conocemos, no sea viable”, refirió Santiago Arconada.

-¿Por ejemplo?

-Que tengamos que migrar porque no haya agua. Que tengamos que migrar porque en algunos espacios insulares comience a elevarse el nivel del mar. Eso no es una cosa que no esté pasando. Tengo referencias de personas en Lechería que están apuradas vendiendo su inmueble antes de que se descubra que la ola está golpeando más arriba.

Políticos extraviados

Los temas relevantes “están pasando por debajo de la mesa a pesar del deslave de Mérida, de las inundaciones en Bolívar, del desastre que está ante los ojos”, subraya Arconada.

Lo que hay es retórica, lamentó Velasco, quien instó a revisar con detenimiento el decreto del gobierno de Maduro en el cual se crea un fondo verde. “Pueden crear, no uno, sino 10 fondos verdes. Pero en concreto: ¿Qué es lo que piensan hacer? ¿Qué van a hacer con la minería? ¿Qué van a hacer con el carbón? ¿Qué van a hacer con el petróleo, con el cuido del agua?”

En un escenario de diálogo político como el que protagonizan en México oficialismo y un sector de la oposición el ambiente es un gran ausente. También estuvo fuera en el espacio de diálogo en Noruega. “Incluso, tengo una información muy extraoficial según la cual, cuando hubo el diálogo en Noruega, hasta los noruegos les dijeron a las delegaciones que si no iban a incluir nada sobre el ambiente”, comentó Velasco.

Ciertamente en los documentos de las rondas de negociación no se habla del clima como un problema con nombre y apellido.

-¿Qué les plantearían a los grupos que están sentados en México?

-Que ese es un tema fundamental que tienen que considerar, pero no son ellos los que deben decidir, porque allí no está representada la sociedad venezolana.

-¿Qué medidas inmediatas plantearían?

-La derogatoria del decreto de creación del arco minero del Orinoco. La parálisis de la explotación de carbón en Zulia. La discusión inmediata de los escenarios pospetroleros a los que debe dirigirse nuestra sociedad. El impulso de otro tipo de arquitectura. La diversificación de las matrices energéticas, no controladas por la lógica estatal ni por la lógica corporativa. No les estamos pidiendo un favor. Ellos tienen que cumplir con su deber.

Los actores que están en México “deben entender la gravedad del llamado, que hay una necesidad urgente de medidas como la recuperación, la reforestación, el mapa de riesgos, el acceso al agua, la aparición de enfermedades que tienen que ver con el cambio climático que es imposible que el gobierno las pueda evadir, porque las tenemos encima y se van a ir agravando”, enfatizó Terán Mantovani.

-¿Cómo se incorpora a México este tema?

-No se toca este tema, que es un tema central, y me parece sintomático de la situación del país, porque es una clase política que no entiende la situación en la que estamos. Están extraviados. Sea gobierno u oposición, están en un extravío político y es un síntoma de la crisis que vivimos en la actualidad. El límite de si se puede o no se puede evadir ya lo pasamos. Estamos en un punto de inflexión histórico en el cual no hay vuelta atrás. Efectos, por más pequeños que sean, van a seguirse dando. Ya no podemos mirar a otro lado con el problema climático. Hay que hacer de esto un elemento transversal en toda la política.

Medidas concretas

Emplazar al Minec a que actúe es “un hermoso intento de reinstitucionalizar el país; no es que tú crees, es que reinstitucionalizas al insistir en que este es el ministerio de adscripción que debiera escuchar a la sociedad civil”, expresó Arconada. “No sabemos cuáles son las medidas que se están tomando” en el país ante la emergencia climática y existe el riesgo de las falsas soluciones “y del negocio del cambio climático”, criticó Buitrago.

¿Tres medidas inmediatas? “Moratoria de los proyectos extractivistas mineros con extremada urgencia, replanteo del plan de recuperación de la industria petrolera, que lo que deba mantenerse sea consultado y tomar medidas para que las violencias de los enclaves extractivistas sean controladas”, resume Buitrago.

La sociedad venezolana debe presionar, remarca Terán Mantovani, porque “objetivamente hay un situación de emergencia climática que incluye a Venezuela y que la estamos viviendo”.