La organización política Unidad Política Popular 89 (UPP89) publicó un comunicado en el que anunció que no participará en el evento electoral del 25 de mayo de este año.
Acá comunicado íntegro
UPP89 no participará. No participar en las elecciones del 25 de mayo de 2025 es una forma de participación. El pueblo participó en el Referendo Consultivo sobre el Esequibo cuando no salió a votar y los centros de votación estuvieron vacíos. Lo hizo en silencio. Lo hizo voluntariamente. El silencio también es una forma de participación, una manera de expresarse. Un silencio activo. El silencio de Mahatma Gandhi o de Nelson Mandela. Un silencio elocuente. El silencio del hombre y de la mujer humildes que reclaman un cambio, que piden vivir mejor.
Son también formas de participación el voto nulo o en blanco. Si el voto en blanco sirviera para algo, uno votara en blanco. Si hubiese una tecla para no votar por ningún partido, ni ningún candidato, uno lo hiciera, en estas elecciones. Si de los 285 escaños de la Asamblea Nacional, el 40% de los votantes votara en blanco y si eso sirviera como otra forma de elegir, uno escogería esa opción. Y la Asamblea Nacional tendría 114 sillas vacías (40% de los escaños), vacías durante los 5 años del periodo constitucional. Y si lo extendiésemos a la abstención, más del 70%, quizás el 80% de los escaños, y por ende de las sillas, quedarían vacías. Lo que es, no suele verse. La gran mayoría de los dirigentes políticos suelen negar la realidad. Son ciegos que, viendo, han perdido toda capacidad de ver. Es el caso de nuestra dirigencia gobernante. Y eso es lamentable.
Optamos entonces por el silencio como forma de participación. Un silencio ético. En la elección presidencial del 28 de julio se nos pidió que no viéramos, lo que todos vimos. El CNE señaló que las Actas Electorales, presentadas por la oposición eran forjadas, que las principales organizaciones de observadores internacionales invitadas, como el Centro Carter o el Panel de Expertos Electorales de la ONU actuaron de manera sesgada e interesada, pero el CNE no explicó porque no se realizó la verificación ciudadana con los comprobantes de votación, ni tampoco porque no se practicaron las auditorías de ley, como la auditoría a los mecanismos de transmisión. Y no validaron la participación de muchos partidos, entre ellos a la UPP89.
No vamos a llamar a la abstención. No le vemos sentido político. No criticaremos a quienes decidan participar. Las convicciones no se imponen, conciernen a ese nivel de la conciencia donde cada quien decide cómo actuar, concierne a la dimensión ética de la política en la cual creemos firmemente. La opción ética es una alternativa electoral silenciosa sobre la cual no se alardea, ni se grita. Sólo se mantiene con firmeza. La UPP89 asumió un camino el 28 de julio y seguirá actuando en coherencia con ese camino. Y no vemos, debemos decirlo, ninguna propuesta nueva de quienes llaman a la participación, como buscar impulsar la renovación del liderazgo, abrirse al país plural o plantearse una forma distinta de hacer política.
Hay 7 u 8 millones de venezolanos migrantes, que al estar en el exterior no podrán votar. Otros muchos, en el país, que pudiendo votar, no lo harán, al no sentirse representados en las elecciones del 25 de mayo del 2025. Optarán por el silencio. Nuestro silencio estará con ellos. Así votaremos. Votaremos, no votando. Un silencio que muchos oídos oigan.