El sociólogo señala que la política ya no es vista por la población como un factor de cambio para sus vidas. Hoy se privilegia “lo local” pero no se ve como un paso que articule una solución al problema nacional. Solo el 7% de la población está «muy interesada» en la política, el resto poco o nada
Los últimos sucesos políticos han puesto de manifiesto que la mayoría muestra su animadversión hacia las decisiones tomadas desde los centros de poder y cada vez más el municipio y lo local concentra la atención de la gente.
El sociólogo Roberto Briceño León, señaló durante el evento «Prospectiva 2022 – I Semestre», que realiza el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), que los trabajos de campo realizados indican que la gente mira con desconfianza a la clase política, porque no siente que represente sus intereses.
Alerta que según el trabajo de campo de Laboratorio de Ciencias Sociales (Lacso), solo el 7% de los venezolano está “muy interesado en la política”.
“Es muy llamativo que en un país tan politizado tan poca gente esté interesada en la política. Hay un cansancio y un aburrimiento. Hay una desesperanza alrededor de la política”, sentencia Briceño León.
En pedacitos
Habla de la existencia de un proceso de fragmentación social que agudiza las microdesigualdades, lo que trae como consecuencia que la atención de la gente se centre en la aspiración de resolver sus necesidades básicas.
Sostiene que hay una contraposición entre lo local y lo nacional y en este momento evita que se vea la posibilidad de articular este “énfasis en lo local como una acción de cambio nacional”.
“El interés se ha mudado a lo local. Eso vio previo a las elecciones de noviembre con grupos entrando con propuestas antipartidos”, sostuvo en su intervención.
Señala que existe una propensión a la antipolítica como “respuestas al privilegio de lo nacional y al centralismo”.
“Las información que tenemos es que hay un rechazo al centralismo como política. El enfoque en lo local es una respuesta a una propuesta lejana poco manejable.
-¿El hastío es la única causa para que no haya interés en la política?
-No es solo el hastío. La gente dejó de ver la política como factor de cambio. La gente fue marchas, hizo huelgas y ahora siente que ninguna de esas cosas funcionó. La gente se dice “hicimos de todo y no pasó nada”. Hay un cansancio y una decepción.
Completó su respuesta indicando que la “desconfianza hacia los actores políticos radica en que su acción es percibida como el resultado de estar “buscando sus propios intereses”.
“Buscan sus intereses y no los de una nación, la sociedad, la población”, afirmó.
“En el caso de la oposición se suma la percepción de la división, cosa normal en democracia, pero que en este caso es vista como una cuestión de intereses y no como diferencias idelógicas, de táctica o de estrategia”, afirmó.
-¿Qué dice la gente del mensaje de la clase política?
-Al final dicen no te queremos. Eso es terrible. No representan un futuro y no le ofrece un futuro. Allí está la tensión entre local y nacional.
Finalmente, señaló que “lo más duro es la sensación de abandono. Sienten que los abandonaron en las protestas y esa sensación genera desconfianza y resquemor”.
«El reto del nuevo ciclo es hacer que esa acción pequeña y local pueda convertirse en un trampolín y no en un obstáculo para la acción nacional», dijo Briceño León.






