Han transcurrido 34 días desde la incursión armada estadounidense en territorio venezolano. Aquel 3 de enero paralizó a toda una nación por los bombardeos que ocurrían en la Gran Caracas y que culminaron con la captura del mandatario Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores.
Desde aquella fecha, diversos son los anuncios que ha realizado la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tras lograr un acercamiento con el Gobierno de los Estados Unidos y, también, reabrir la embajada norteamericana en Caracas, cerrada desde el año 2019.
Pero la lucha sindical no se detiene. Gremios han mantenido sus exigencias al Ejecutivo que desde hace varios años buscan el rescate de beneficios laborales. Este es el caso de la profesora Raquel Figueroa, dirigente del Colegio de Profesores de Venezuela, quien espera que este nuevo panorama que se vislumbra en la nación sirva para lograr acuerdos que permitan el bienestar de los trabajadores venezolanos.
Su principal exigencia es que el Gobierno cree un Fondo de Emergencia que se alimente de los ingresos petroleros para permitir que, paulatinamente, se recupere los beneficios laborales y, en este aspecto, los profesionales de la educación regresen a sus aulas.
«Sirva este proceso que vivimos para ir a espacios del desarrollo que originen políticas económicas hacia una nueva distribución de la riqueza que haga justicia social. Que las riquezas no se queden en otro control transnacional y en una clase dominante en Venezuela. Exigimos que esos ingresos petroleros se destinen a un Fondo de Emergencia para el salario docente y, por supuesto, de todos los trabajadores, exigimos salarios que permitan que el maestro vuelva a las aulas con la mente puesta en enseñar y no en cómo sobrevivir. Esperamos que este nuevo panorama político permita el regreso de los miles de docentes que migraron, la libertad de los educadores que aún se encuentran presos, el respeto a la libertad sindical y a la libertad de cátedra», dijo en declaraciones ofrecidas a Contrapunto.com.
Pese a esto, la educadora mostró su preocupación sobre el anuncio de “cooperación” del Gobierno venezolano anunciado por el Gobierno de Donald Trump, puesto que esto puede significar, a su juicio, “la entrega de los recursos venezolanos” a una potencia extranjera y , además, la tutela de la institucionalidad venezolana.
“El magisterio siempre defenderá que el destino de Venezuela lo decidan los venezolanos. Condenamos cualquier forma de violencia, venga de donde venga. Lo que el magisterio y la nación necesitan no es una “cooperación” impuesta por la fuerza, sino una que permita una transición democrática donde se respeten los derechos laborales y se detenga la persecución política”, sumó la sindicalista.
Para cumplir esto, Figueroa aseguró que la prioridad del gremio seguirá siendo “el bienestar del pueblo” y, con esto, la reactivación del sistema educativo que actualmente “se encuentra en ruinas”. “Nuestra lealtad no es con un nombre ni sector extranjero, sino con los niños y el pueblo venezolano. Como dirigentes sindical, pero sobretodo educadora venezolana, creemos en la autodeterminación”, sostuvo.
Sumó que su prioridad, como educadora y dirigente sindical, seguirá siendo la Constitución de la República y el respeto al derecho internacional como base fundamental.
“Como educadora y dirigente sindical, nuestra primera base es la Constitución y el respeto al derecho internacional. Aunque la crisis del país es innegable, la incursión armada de una potencia extranjera para capturar a figuras del Estado sienta un precedente peligroso para la soberanía de cualquier nación. No podemos educar en valores democráticos si avalamos el uso de la fuerza militar externa como mecanismo de la resolución de conflictos internos”, sentenció.






