El movimiento Primero Justicia (PJ) advirtió que la devaluación del bolívar, estimulada por el Banco Central de Venezuela (BCV), nos pone al frente de un nuevo escenario hiperinflacionario como el que vivimos en 2017, tras el vertiginoso salto de 10 bolívares experimentado por la moneda local entre el 7 y 8 de enero, y de 5 bolívares entre el 9 y 13 de enero de este año.
La coordinadora política nacional de Primero Justicia, Elimar Díaz denunció que el bolívar quedó pulverizado, “los precios explotan, el salario muere y la pensión de los abuelos literalmente se extinguió”, enfatizando que esto no es economía sino “un saqueo institucionalizado” desde las esferas del poder.
Venezuela viene «arrastrando, desde que Nicolás Maduro asumió el poder en 2013, una grave crisis económica que derivó en una emergencia humanitaria compleja traducida en miles de venezolanos muertos por hambre y por falta de medicamentos y de atención oportuna en centros hospitalarios, y en millones más que emigraron a otros países buscando el progreso y la calidad de vida negados aquí».
«La economía venezolana no solamente se contrajo 70% en siete años, sino que también vivió la hiperinflación más grande del mundo durante cuatro años consecutivos, irregularidad que no se ha corregido por las políticas erradas en materia fiscal, monetaria y cambiaria impuestas por quienes usurpan el poder», agregó.
Asimismo agregó que «al respecto, la tolda aurinegra puntualizó que la devaluación del bolívar frente al dólar pulverizó el poder adquisitivo, toda vez que desde marzo de 2022 el salario mínimo y las pensiones se mantienen estancadas en Bs. 130, es decir, $0,39 al cambio oficial vigente para el martes 13 de enero, fijado por el BCV en Bs. 330,37 por dólar, monto con el cual no se puede comprar siquiera un pan canilla, tasado en $0,60».
“Nos caen a cuentos diciendo que Venezuela mantiene un crecimiento sostenido desde 2021. Seguimos viviendo las consecuencias de las expropiaciones desmedidas aprobadas por Hugo Chávez y Nicolás Maduro, de la corrupción, de la caída de la producción petrolera por el desmantelamiento de nuestra principal industria, del desempleo, del cierre de empresas, comercios e industrias, y del control de cambio y de precios. El BCV, que debería diseñar una estrategia enfocada en estabilizar el precio del dólar, no ha hecho más que aprobar tres reconversiones monetarias que no se tradujeron en mejoras para el país. Los venezolanos hoy no viven, sobreviven en una economía cada vez más caótica”, enfatizó Primero Justicia.
Finalmente, el movimiento político manifestó que, «como ya estamos en transición, el compromiso con todos los venezolanos de trabajar sin descanso por la reinstitucionalización democrática como única vía para recuperar las libertades, incluidas las económicas, es aún mayor».
“Vamos a empezar por respetar la voluntad del pueblo expresada el 28 de julio de 2024, cuando eligió a Edmundo González como Presidente de la República”, destacó.
“Invitamos a todas las fuerzas democráticas del país a mantenernos unidas, serenas y responsables en el largo y exigente camino de reconstrucción institucional, reconciliación nacional y democratización” que comenzó con la salida de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Entre todos, enfatizó PJ, “trabajaremos para combatir el hambre, la pobreza y la inflación con inversión; para recuperar el salario y la falta de oportunidades de desarrollo para todos por igual; asumiremos la obligación de devolver a los venezolanos el poder adquisitivo, la seguridad personal y jurídica, la mejora de los servicios básicos y el respeto de los derechos fundamentales a la vida y la salud, a la libertad de expresión y de opinión; y trabajaremos para dignificar a todos los venezolanos y devolverles las oportunidades de progreso arrebatadas hace 27 años”.






