El Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela (PCV) emitió un comunicado en el que condena de forma categórica los bombardeos ejecutados por fuerzas militares de Estados Unidos sobre Caracas y otras localidades del país durante la madrugada del 3 de enero, calificándolos como “una grave agresión contra la soberanía nacional” y una violación del derecho internacional.
El PCV también rechazó la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores, realizada en el marco de la operación estadounidense. Según el partido, Washington actuó “como gendarme del mundo”, aplicando leyes sin jurisdicción en Venezuela y desconociendo principios fundamentales como la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
“No defendemos a Maduro, pero rechazamos la intervención”
En su declaración, el PCV aclaró que su postura no implica respaldo político al gobierno de Maduro ni al PSUV, a quienes responsabiliza de violaciones constitucionales, deterioro de derechos laborales y sociales, y de haber creado condiciones que facilitaron la agresión externa.
El partido recordó que ha denunciado durante años que la cúpula gobernante mantenía negociaciones opacas con Washington, señalando como ejemplo los llamados oficiales a la “cooperación” y al “desarrollo compartido”.
Críticas al silencio oficial y advertencias sobre el decreto de excepción
El PCV cuestionó que, a tres días del ataque, las autoridades venezolanas no hayan presentado un balance oficial sobre víctimas, daños materiales o fallas de seguridad que permitieron la incursión militar. Calificó este silencio como “inaceptable y sospechoso”.
Asimismo, alertó sobre los riesgos del reciente decreto de excepción, que, según el partido, podría convertirse en un instrumento de represión en manos de actores que han mantenido su hegemonía “mediante el terror”.
El comunicado también criticó las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó que administraría los recursos petroleros venezolanos. Para el PCV, estas afirmaciones confirman el carácter neocolonial de la intervención y su vínculo con la disputa global por mercados y materias primas.
El partido responsabilizó además a un sector de la oposición venezolana, al que acusó de haber impulsado la operación militar con fines de control energético.
Llamado a una salida política y democrática
El PCV insistió en la necesidad de una solución popular, constitucional y soberana a la crisis venezolana. Entre sus propuestas destacan:
- Restituir el hilo constitucional y convocar elecciones presidenciales con garantías.
- Renuncia de las actuales autoridades del CNE.
- Recuperación de la personalidad jurídica de los partidos, incluido el propio PCV.
- Liberación inmediata de todas las personas detenidas arbitrariamente, entre ellas Enrique Márquez.
- Recuperación de salarios y pensiones, afectados por lo que califican como un programa neoliberal del PSUV.
El partido concluyó llamando a todas las fuerzas revolucionarias, populares y democráticas a unirse en defensa de la Constitución y del Estado de derecho.






