«Estamos ante un terrorismo de Estado y de control social cuyo objetivo es generar temor y una parálisis general de la sociedad en respuesta a las protestas por los abusos y los reclamos por los resultados electorales», opinó el coordinador de Provea
El coordinador de Provea, Oscar Murillo, advirtió que en Venezuela «el gobierno ha tomado la firme decisión de permanecer en el poder a cualquier precio».
Ese precio, indicó en entrevista para RFI, pasa por “aumentar la represión. El propio Nicolás Maduro se ufana de decir que son más de 2.000 los detenidos. Estamos ante un terrorismo de Estado y de control social cuyo objetivo es generar temor y una parálisis general de la sociedad en respuesta a las protestas por los abusos y los reclamos por los resultados electorales. En PROVEA no dudamos en calificar esta situación como una suspensión de las garantías, es decir, la extinción del Estado de Derecho”.
El defensor de derechos humanos sostuvo: «Esta escalada de la represión en Venezuela, que siguió a las elecciones del 28 de julio, tiene un claro propósito: aplastar el movimiento electoral que fue levantándose en Venezuela en los últimos meses y que dio como resultado una elección que, a todas luces, pareciera favorecer al candidato Edmundo González. Y creo que me quedo corto con el término ‘aplastar'».
Para el coordinador general de Provea, «después de revelarse unos resultados electorales que no terminan de ser transparentes ni fiables, estamos ante una suspensión, por la vía de los hechos, de las garantías constitucionales, específicamente el derecho a la libertad personal, al debido proceso, a la integridad personal, al derecho a la vida y, por supuesto, los derechos a la manifestación pacífica, la libre expresión y de asociación».
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