Ahora todas las esperanzas están sembradas sobre las posibles mediaciones de los empresarios con el nuevo gobierno de los EEUU presidido por Joe Biden, para bajar el tono emocional, las sanciones y el bloqueo contra la economía del país.

Con la crónica periodística se intenta describir sin juzgar, dibujar ideas, enunciar argumentos dejando de lado la imposición de alguna razón, en medio de esta palabras surge la siguiente interrogante: ¿Cómo describes un sueño sin arruinar la idea? ¿Cómo delineas un sueño a invidente mental sin desdibujar su alcance poético?

En la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, ahora las jornadas de trabajo se inician de forma asidua a las 2:30 p.m. La reciente “fiebre” por el trabajo parlamentario en las primeras semanas de labor legislativa ya pasaron de moda.

La indumentaria formal sigue siendo la tendencia tanto para los diputados del gobierno como de la oposición, todo esto marinado por la aprobación por unanimidad de todo lo que se debate en el Palacio Federal Legislativo, sede de nuestro Poder Legislativo nacional.

En esta semana, los puntos permanentes de la agenda de trabajos son todos los avances que registran las comisiones de Diálogo, Reconciliación y Paz, como también la comisión que sistematiza el trabajo de las postulaciones para la definición de los nuevos rectores del próximo Consejo Nacional Electoral (CNE), emblema del Poder Electoral del país, todo estos acompañados del punto reiterado en las últimas semanas sobre la defensa “irreductible” de la soberanía nacional en la Guayana Esequiba.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez, en la entrega de su Memoria y Cuenta ante la AN, reitera el compromiso del Ejecutivo de Nicolás Maduro por generar contraloría administrativa y social en la gestión administrativa de las pasadas juntas directivas de la AN.

Para la Comisión Permanente de Finanzas, el tema del nuevo protagonismo que asumió Fedecámaras  -“por convicción o cohesión”- en el reconocimiento del gobierno del presidente Nicolás Maduro y sobre las posibles mediaciones con el gobierno de los EEUU es el tema permanente en articular por los pasillos de la sede administrativa de la AN.

Para la opinión pública nacional, la ausencia de efectivo, la hiperinflación, el circulante en dólares son una rutina acumulada. Los “viejitos” del seguro social esperan con ansiedad el pago del Bono de Guerra Económica, Economía Familiar, y las bolsas de (CLAP) siguen llegando de forma religiosa con las características de ya usuales para el pueblo venezolano, los jubilados de Pdvsa rechazan el pago de sus deudas en Petro y en la frontera venezolana la gasolina por contrabajo de estación la consigues a 0,85 dólares el litro.

La legitimidad de la nueva Asamblea Nacional (AN) se sigue sintiendo expectante y taciturna, escarpados territorios de las intrigas palaciegas. El arte no se explica, se siente, se puede argumentar pero sin perder el aire poético que la rodea.

La planificación de un atentado

La Asamblea Nacional (AN) denuncia la planificación de un posible atentado con bomba, ahora el ambiente que se respira es de un prolongado “mutis” de corte expectante.

El presidente del parlamento, Jorge Rodríguez, denuncio ante la opinión pública nacional e internacional, que Richard Grillet Álvarez fue detenido el pasado 26 de enero, cuando se disponía a poner tres explosivos en el edificio administrativo del Legislativo y en las adyacencias, todo esto trajo como consecuente una moderada conmoción en los miembros del parlamento, tanto del gobierno como de la oposición.

Jorge Rodríguez dijo que el oficial de seguridad capturado recientemente, cuando se disponía a colocar explosivos en las instalaciones del Parlamento, fue contratado por un agente de la Agencia Central de Información (CIA) desde Colombia, como también por la agencia de inteligencia colombiana.

Richard Grillet Álvarez, quien se desempeñaba como oficial de seguridad en la AN, declaró que había sido contratado para poner “tres cajas explosivas con panfletos” en dos pisos del edificio José María Vargas, sede administrativa del Parlamento (AN), todo esto a través de un supuesto pago de 5.000 dólares.

En su testimonio grabado, Grillet Álvarez explicó que fue contactado telefónicamente desde Colombia por Mariano José Ugarte Morillo, a quien el gobierno venezolano señala de pertenecer a la CIA, para realizar acciones desestabilizadoras en el país.

“Grillet Álvarez fue reclutado por un agente de la CIA en Colombia” para realizar actos de sabotaje, en el parlamento venezolano y neutralización de una bases de radares ubicada en la parroquia de El Junquito, en las afueras de Caracas.

“Sabemos de esos planes porque te estamos respirando en el pescuezo, Iván Duque”, dijo Rodríguez, quien responsabiliza al presidente colombiano de estar detrás de los planes conspirativos.

Durante su comparecencia ante los medios, Rodríguez afirmó que en el teléfono incautado a Grillet Álvarez estaba registrada un video llamado que le hizo Ugarte Morillo, quien se encontraba en Bogotá, acompañado de un “funcionario de inteligencia de Colombia que le reporta a Iván Duque las acciones contra Venezuela”.

“Tenemos nuestras fuentes en la zona más álgida de la inteligencia colombiana”, insistió el presidente del Legislativo.

“Duque es una persona cobarde por naturaleza, pero le tiene terror a la Fuerza Aérea Bolivariana y por eso su insistencia en atacar el arsenal defensivo de Venezuela y la Fuerza Armada”, aseveró Rodríguez.