«Lo que está pasando hoy en Venezuela es el plan de Nicolás Maduro, con el equipo de Nicolás Maduro, con los planes de Nicolás Maduro», afirmó este viernes el diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario sacado de Venezuela por fuerzas estadounidenses, Nicolás Maduro. «La presidenta es la vicepresidenta de Nicolás Maduro», enfatizó el dirigente político durante el Encuentro de la Red de Juristas que se celebró en Caracas.
El legislador aseguró que su padre, preso en Estados Unidos, «no quiere que el país se detenga, quiere que el país avance, y que cuando él llegue, vea que el país no se ha parado».
Manifestó que el gobierno tiene varias tareas: la unidad, «para mantener la paz de la República», aunque apuntó que la unidad se construye, «no se decreta». También, que el país siga avanzando, porque «no podemos detenernos, y es avanzar en lo político, en la democracia profunda, en la consulta de las comunas. Nosotros, haciendo lo que nos corresponde: gobernando».
Adelantó que, en el Poder Legislativo, trabajarán en cambios en los códigos que rigen la justicia, a fin de hacerla más cercana.
Maduro Guerra propuso que el Encuentro de Juristas termine con un documento en el que se denuncie lo sucedido en Venezuela, «y que de manera independiente vayamos a todos los organismos internacionales en Venezuela y en el mundo, armar comisiones, pedir ayuda para que vayamos a Ginebra, a Viena, a Nueva York».
Adelantó que en la primera semana de febrero se llevará a cabo en Venezuela «un poderoso encuentro internacional de juristas y abogados» para que «nosotros sanemos la puñalada que le han hecho al derecho internacional».
Planteó que en cada estado del país se funde un capítulo del movimiento de juristas «para sumar fuerzas».
El diputado expresó que trabajarán para que, con el derecho y las leyes, «traigamos de vuelta a Nicolás Maduro y a Cilia Flores».
«Mantuvimos el hilo constitucional»
«Soy inocente, no soy culpable», parafraseó Maduro Guerra las palabras de su padre en el tribunal de Nueva York. «En solo pocos segundos» cada palabra de Maduro «se convierte en un desafío para los secuestradores y para la Corte en sí misma».
«Lo que ocurrió es una puñalada mortal al derecho internacional», criticó. «El derecho internacional está agonizando en este momento». Los equilibrios posteriores a 1945 se han roto, y es deber de Venezuela «alzar la voz».
Indicó que «no se puede» declarar la falta temporal y celebró la sentencia del TSJ que contempló a Delcy Rodríguez como presidenta encargada. «Una gran victoria es que mantuvimos el hilo constitucional y se evidencia la fortaleza del estado de derecho, de nuestras instituciones y de la Constitución, nuestra madre, nuestro pacto social».
Maduro y Cilia Flores son «símbolo mundial de resistencia, de lealtad, de valentía; tuvieron que venir con una fuerza desproporcionada porque no se vendió, no se entregó», aseveró. «Estoy consagrado en misión de vida a sacar a Nicolás y Cilia, y lo vamos a lograr».
El parlamentario hizo un recuento de las acciones de EEUU en relación con Venezuela: ataques a civiles en aguas internacionales, invasión, «asesinato de población civil, secuestro de un jefe de Estado y de una diputada», además de apropiación de bienes y recursos naturales, toma de rehenes y amenaza de un ejército extranjero.






