El líder opositor Leopoldo López, una de las caras visibles de la oposición venezolana, espera que la salida del poder del depuesto presidente Nicolás Maduro lleve a la «democratización total de Venezuela», un camino, que según él, debe ser de transición «propia» y que no debería quedarse solo en la estabilización económica.
«Hace 10 días estaba Nicolás Maduro en el poder proyectando una idea de permanencia en el poder y de mantener una estructura que representaba destrucción, violación a Derechos Humanos, presos, persecución, éxodo. Hoy estamos en un escenario distinto», dijo a EFE.
En una entrevista en Washington, adonde viajó como orador invitado a la Lipset Lecture, una prestigiosa conferencia anual sobre democracia en el mundo, el activista y exprisionero político reflexionó sobre el futuro de una Venezuela pos-Maduro, el papel de la oposición en este «inicio de la transición» y la noción de que «ninguna dictadura es para siempre».
Más de una semana después de la captura por fuerzas estadounidenses de Nicolás Maduro ¿cómo responde a quienes insisten en que las acciones de Washington tienen que ver más con el petróleo que con la democracia?
«Creo que quien diga eso no conoce Venezuela y no sabe lo que ha significado vivir en Venezuela bajo Chávez y Maduro. Estamos en un escenario mejor que hace 10 días, pero todavía no estamos en democracia», respondó..
Además agregó que «estamos en un proceso de inicio de una transición que va a requerir estabilizar el país. Esperamos que este proceso culmine en una democratización total de Venezuela. No estamos allí. Hay una transición en donde el régimen se mantiene, pero la expectativa es que haya cambios que apuntalen el progreso hacia una democracia».
El peligro está en que se «busque solo una estabilidad en lo económico que no construya el camino a la democracia, el cual corresponde a los venezolanos».
Para finalizar agregó que «que todo esto es para que los americanos tengan control del petróleo venezolano, no podemos olvidar que hoy los vínculos de Venezuela con su petróleo y su gas son con Rusia, con Irán y con China, vendido a unas tasas de descuento altísimas en un esquema que ha permitido a quienes están en el poder valerse de los recursos del Estado. Siempre se ha planteado la necesidad de abrir la industria petrolera al capital privado internacional y venezolano».






