El equipo legal de Nicolás Maduro, encabezado por el abogado Barry Pollack, aclaró ante la justicia estadounidense que el letrado Bruce Fein no cuenta con autorización para representar al mandatario venezolano en el proceso judicial que enfrenta por cargos de narcoterrorismo, reseñó EFE.
Tras la solicitud de Pollack, el juez Alvin Hellerstein ordenó retirar formalmente a Fein del caso, apenas un día después de haber aceptado inicialmente su incorporación.
Sin relación ni autorización previa
La controversia surgió cuando Bruce Fein solicitó integrarse a la defensa bajo la figura legal pro hac vice, la cual permite a abogados no colegiados en una jurisdicción específica actuar de manera temporal con permiso del tribunal. Sin embargo, tras una comunicación directa con su cliente, Pollack desmintió cualquier vínculo.
Según el archivo judicial, los puntos clave de la moción presentada por Pollack incluyen:
- Desconocimiento total: En una llamada realizada el pasado jueves, Maduro confirmó que «no conoce» a Fein y que «ni lo ha contratado ni lo ha autorizado» para representarlo.
- Falta de comunicación: Pollack intentó contactar a Fein por teléfono y correo electrónico para entender sus argumentos, pero no obtuvo respuesta alguna por parte del abogado constitucionalista.
- Orden judicial: Ante la confirmación de Maduro, el juez Hellerstein procedió a apartar a Fein de manera inmediata.
Solicitudes de compensación y abogados de oficio
El expediente judicial también reveló movimientos de otros juristas. El abogado David Wikstrom solicitó ser nombrado formalmente «abogado de oficio» para la audiencia inicial.
Wikstrom explicó que se encontraba «de servicio» el día de la comparecencia y que se preparó de urgencia para asistir a Maduro tras reunirse con fiscales y la defensa de Cilia Flores. Su petición busca que se reconozca su participación en dicha sesión para poder solicitar la compensación económica por las horas trabajadas, antes de que la defensa privada de Maduro asumiera el control total del proceso.
Dato clave: La figura de abogado de oficio fue rápidamente desplazada en la audiencia inicial cuando la defensa privada del mandatario se hizo presente, dejando la participación de Wikstrom como un trámite administrativo previo.






