El juez federal Alvin Hellerstein dio inicio este jueves a la audiencia de estatus de Nicolás Maduro en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. Durante la sesión, se espera que el equipo legal del derrocado presidente de Venezuela presente alegatos contra el Gobierno de los Estados Unidos, señalando una presunta interferencia en el ejercicio de su defensa técnica debido a las restricciones financieras impuestas por el sistema de sanciones.
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan cargos por tráfico de drogas y armas, tras una operación militar nocturna ejecutada por fuerzas estadounidenses en el complejo presidencial de Caracas el pasado mes de enero. Ambos se han declarado inocentes de todos los delitos imputados en la acusación federal.
El núcleo de la audiencia de este jueves gira en torno a la viabilidad económica de la representación legal de la pareja. Dado que tanto los acusados como el Gobierno venezolano se encuentran bajo sanciones del Departamento del Tesoro, cualquier transferencia de fondos requiere de una licencia especial para no infringir las leyes estadounidenses.
El abogado de Maduro ha sido enfático respecto a las limitaciones actuales que enfrenta para continuar con el caso ante la falta de acceso a los activos necesarios para cubrir los costos procesales.
«Me veré obligado a retirarme del caso si Estados Unidos no permite que el Gobierno de Venezuela pague mis honorarios», declaró el representante legal el mes pasado, advirtiendo sobre un posible vacío en la defensa del exmandatario.
La defensa sostiene que la negativa o el retraso en la emisión de estas licencias constituye una obstrucción al debido proceso. Argumentan que, al impedir que el Estado venezolano sufrague los gastos de representación de quien fuera su jefe de Estado, se está vulnerando el derecho constitucional a una defensa efectiva.
Por su parte, la fiscalía mantiene que las leyes de sanciones deben cumplirse estrictamente y que el origen de los fondos debe ser verificado para evitar que recursos provenientes de actividades ilícitas entren en el sistema financiero de los Estados Unidos.
La presencia de Maduro en el banquillo de los acusados es el resultado de una «sorprendente operación militar estadounidense llevada a cabo durante la noche» en el Fuerte Tiuna el pasado 3 de enero de 2026. Desde entonces, el proceso ha avanzado bajo un fuerte hermetismo y medidas de seguridad excepcionales en el bajo Manhattan.
La decisión que tome el juez Hellerstein respecto a la liberación de fondos para la defensa marcará el ritmo de los próximos meses, determinando si el juicio podrá proceder con los abogados actuales o si el tribunal deberá asignar defensores públicos ante la imposibilidad de ejecutar los pagos privados.






