El dirigente de Voluntad Popular participaba en negociaciones exploratorias con la administración de Nicolás Maduro

El martes 13 de julio en la sede de Voluntad Popular (VP) conocida como La Sabana, en Caracas, se reunieron varias decenas de militantes y dirigentes. Las palabras de Leopoldo López, fundador de este partido, eran esperadas por todos. Pero también las de Freddy Guevara padre, quien denunció que no sabía nada de su hijo 24 horas después de haber sido detenido por funcionarios del Sebin. Pasaría más de un día hasta que el joven dirigente de VP fuese llevado a tribunales, donde le imputaron tres delitos; uno de ellos, traición a la patria.

No es la primera vez que se enfrentaría al hostigamiento del Estado. Tres años estuvo Guevara refugiado en la residencia del embajador de Chile en Caracas, hasta que decidió salir de este lugar y volver de nuevo al protagonismo político nacional.

Hay elementos de la historia reciente de Guevara hijo que se van conociendo. Por ejemplo, su rol en negociaciones exploratorias con representantes del gobierno de Nicolás Maduro, como lo informó uno de sus abogados defensores, Omar Mora Tosta. No eran exactamente secretas, pero poco a poco se difunden datos que evidencian que se trató de varios encuentros. Por eso, al detener al dirigente de VP están matando al mensajero, comentó Mora Tosta en una entrevista para el portal Punto de Corte.

Freddy Guevara padre considera que su hijo es un rehén de la administración de Maduro. “Creo que ellos quieren negociar con un rehén de alto valor, negociar condiciones. Se sienten amenazados y están buscando un rehén que les permita decir ‘te doy esto a cambio de’, pero se están consiguiendo con alguien que no va a ceder sus principios y sus valores”, comentó a contrapunto.com.

Es justamente VP el partido más hostigado por el oficialismo, con más de 300 dirigentes encarcelados, en el exilio o perseguidos, calcula la diputada (2015) Manuela Bolívar.

Las declaraciones del chavismo-oficialismo advierten claramente que la negociación tiene un límite y que VP es considerado una organización “terrorista”. “El que se pase de la raya, tuntún. ¿Cuáles negociaciones?”, interrogó el pasado miércoles Diosdado Cabello, primer vicepresidente del PSUV, durante su programa Con el mazo dando. Cabello -quien sigue llamando “monstru” a Leopoldo López- aseguró que Guevara estaba metido en un presunto plan conspirativo que incluía drones y atentados contra Maduro.

La detención de Guevara parece un sabotaje al proceso de negociación, consideró Mercedes Malavé, coodinadora de Orden y Progreso. “Eso le conviene a factores extremistas de la oposición, y a factores extremistas del gobierno que consideran que una participación masiva es una derrota”, señaló Malavé en entrevista con Unión Radio.

Hay un estilo de negociación que el profesor e historiador Héctor Acosta define como el soviético: mano dura, condiciones difíciles de satisfacer. Con base en esa afirmación podría interpretarse el encarcelamiento de Guevara, y que le imputen tres delitos, como una jugada fuerte para: salirse de las negociaciones o forzar al adversario a hacerlo.

Un sector de oposición mantiene su exigencia de elecciones presidenciales y parlamentarias libres y con condiciones. Otro sector es partidario de participar en estas elecciones regionales pautadas para el 21 de noviembre. De acuerdo con voceros oficiales todos están negociando. Incluso los que aparecen más radicales ante la opinión pública. Mas no todos tienen necesariamente la misma agenda, o la misma ruta.

Leopoldo López, el pasado martes, cerró las puertas a una negociación con los dirigentes opositores que se reunieron con Maduro, a quienes llamó “alacranato”. No precisó si alguien tomará el testigo de Guevara para seguir negociando con el equipo de Maduro.