En una jornada marcada por testimonios de incertidumbre y angustia, Francis Quiñones, madre del funcionario militar detenido (vinculado a la denominada Operación Gedeón), acudió este martes al Ministerio Público para exigir al fiscal general, Tarek William Saab, información fidedigna sobre el paradero y estado de salud de su hijo y de los 31 militares que forman la causa.
En una emotiva concentración en la que acudieron familiares y amigos quienes firmaron un comunicado para entregarselo al titular de la cartera del ministerio con la intención de exigirle a los fiscales competentes que dejen en libertad a los presos políticos como lo indicó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.

Quiñones denunció que, tras un traslado irregular desde la sede del SEBIN (El Helicoide) el pasado 31 de julio, no ha tenido contacto con su hijo en cinco meses y medio. A pesar de que en el centro de reclusión militar Fuerte Guaicaipuro le confirmaron inicialmente su presencia, la madre asegura que hasta la fecha se le ha negado toda comunicación, incluyendo el derecho a una llamada telefónica.

Un estado de salud comprometido
La madre del detenido manifestó su profunda preocupación por el deterioro físico de Franco, quien durante sus cinco años de cautiverio ha desarrollado cuadros de asma e hipertensión arterial. Quiñones denunció que las autoridades le impiden entregar los medicamentos necesarios para su tratamiento prolongado.
«A él lo están matando en vida poco a poco (…) Mi hijo no puede tener sus pastillas de la tensión. Me dicen que no me preocupe, que si se sienten mal la doctora les da un medicamento para ‘medio calmar’. Eso no es un tratamiento», sentenció Quiñones ante los medios y activistas.
La mujer relató que el pasado 9 de diciembre, día del cumpleaños de su hijo, acudió sola al centro de detención con la esperanza de verlo, pero fue abordada por cinco funcionarios encapuchados y armados que, aunque confirmaron que el detenido estaba allí, no permitieron el contacto visual ni la entrega de suministros.

Durante su intervención, Quiñones hizo una comparación directa con la reacción del Estado venezolano tras la reciente captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses a inicios de este mes.
- El reclamo a la presidenta encargada: «Salió la doctora (Delcy) Rodríguez pidiendo ‘prueba de vida’ e inmediatamente se la dieron. ¿Por qué a nosotros no nos dan la fe de vida de nuestros muchachos?», cuestionó la madre.
- Responsabilidad del Estado: Quiñones responsabilizó directamente al Gobierno por la integridad física de los 32 detenidos del caso Gedeón que se encuentran en la misma situación de aislamiento.
Al igual que otros familiares presentes en la Fiscalía, Francis Quiñones desmintió la cifra oficial de 400 liberaciones anunciada por el Parlamento. Sostuvo que el Estado está contabilizando beneficios procesales otorgados en diciembre para inflar las estadísticas actuales.

«Hablan de paz y reconciliación, pero para llegar a la amnistía no debe haber ni un solo preso político», afirmó, asegurando que se mantendrá en protesta permanente junto al resto de las familias hasta que se ejecute la libertad de todos los detenidos.






