En la realidad política venezolana emergen actores que están ocupando los espacios vacíos que ha dejado el desgaste de la polarización, que no ha dado respuestas a las demandas de la gente que requiere soluciones a sus problemas y certidumbre de paz y convivencia.
Así lo percibe Juan Barreto, dirigente político, periodista y sociólogo, quien al analizar la coyuntura afirma que “ambos bandos de los extremos que han degradado su promesa para nuestro pueblo y eso está siendo evaluado por los actores que se involucran en la realidad política del país”.
“Emergen actores políticos que debilitan a los polos que perdieron su conexión con la gente”, sentencia Barreto
Señala que después de los sucesos del 3 de enero el escenario toma un nuevo matiz y vemos a los Estados Unidos como un jugador que está sentado en mesa con mucho más peso.
“Trump juega sus cartas. Ellos conocen a todos los actores políticos venezolano. Tienen tazada su fuerza potencial y hacen las proyecciones de los perfiles. Creo no equivarme si digo que ellos han evaluado cuáles son las figuras que potencialmente puede llenar el vacío que los extremos”, sentencia el Barreto.
Pone sobre la mesa las ofertas que se quedaron cortas y decepcionan, a su juicio, a la gente.
“La promesa socialista, comunal, de la revolución, eso se ha venido a menos, sse ha convertido en un vaso vacío: ni medio lleno ni medio vacío, está vacío”, sentencia.
Voltea la mirada del análisis hacia la acera que está al frente y señala que María Corina Machado ha defraudado porque no se han cumplido sus promesas básicas “como la que hizo al asegurar que el 9 de enero de 2025 todo se solucionaba porque ella llegaba a tomar el poder con Edmundo González”.
“María Corina con el liderazgo que tiene y que yo respeto, crea una tensión creando una tensión que genera un ruido que no atenta contra el entemiento y la gobernabilidad que requiere el país y que están demandando los gringos para hacer negocios”, sentencia Juan Barreto.
Ante este escenario el analista político destaca el pragmatismo de los Estados Unidos y señala que la Casa Blanca juega con los Rodríguez porque no le supone un costo político y les da una “gobernabilidad precaria, pero gobernabilidad al fin”.
Sin embargo explica que no se quedan allí y «traran de buscar una figura, puente, una bisagra que pueda conciliar y que pueda dar una estabilidad mucho más duradera”.
En este sentido destaca el rol que puede cumplir Enrique Márquez, quien -según su análisis- entra dentro de la ecuación a ser valorada y su invitación al discurso del Estado Unión, “no ha sido una invitación ingenua”.
“Enrique Márquez, sin estridencia, pero con un una actitud firme frente al gobierno de Maduro ha marcado un precedente de lucha por la democracia en el país. Él fue al Tribunal Supremo de Justicia y allí confrontó al poder y eso le costó su libertad y ahora, luego de salir, sigue aquí dando la pelea en este nuevo escenario”.
Finalmente insistió que “el nuevo momento político perfila a actores políticos que marcan alternativas a dos políticas desgastadas por el incumplimiento de la palabra ante la gente. Hoy se construyen opciones para darle salida a la crisis multiple que vive una venezuela que no merece estar como está en lo social, en lo económico y lo político”.





