El exdiputado ante la Asamblea Nacional (AN) Ángel Rodríguez, condenó de manera «contundente» la intervención militar ejecutada por EEUU contra Venezuela y «el secuestro del Presidente de la República Nicolás Maduro Moros y su esposa, la primera combatiente Cilia Flores de Maduro», por considerar que «dicha acción violenta el principio de no intervención y la integridad territorial».
Destacó «los ataques contra el pueblo venezolano en Caracas y los estados La Guaira, Miranda y Aragua representan una clara violación del derecho internacional».
“Se vulnera la soberanía nacional, la integridad territorial y los principios del Derecho Internacional, incluido el resguardo de la soberanía, la no intervención y la protección de las personas”, destacó.
A juicio del ahora exparlamentario con estas acciones «el Gobierno estadounidense está sepultando la soberanía de las naciones y compromete la vida y la seguridad de toda américa Latina y el Caribe».
“La utilización de la fuerza para resolver disputas políticas socava el derecho internacional y los principios que sustentan la convivencia pacífica y duradera entre Estados. Reiteramos la importancia de respetar el principio de no intervención y la autodeterminación de los pueblos, así como las diversas vías pacíficas y diplomáticas para la resolución de conflictos, conforme a las normas y acuerdos internacionales vigentes”, dijo Rodríguez.
Destaca que «el secuestro y privación ilegal de libertad del presidente Maduro y su esposa, viola el derecho internacional y los compromisos humanitarios fundamentales que debemos denunciar con rigor».
“El pueblo venezolano exige un retorno inmediato del presidente Nicolas Maduro a su cargo y el restablecimiento del orden constitucional, a través de vías pacíficas, la mediación internacional y el respeto a los mecanismos institucionales”, destacó.
Rodríguez reiteró el llamado a «la comunidad internacional a fortalecer los mecanismos de mediación, diálogo y cumplimiento de las obligaciones internacionales para prevenir la escalada de la violencia y favorecer una solución pacífica y durable».






