Lo menos indicado sería que no se discuta, enfatizó el dirigente de Avanzada Progresista
El diputado Daniel Santolo, dirigente de Avanzada Progresista, afirmó que el jefe del Estado tiene toda la potestad para presentar una propuesta de reforma constitucional, pero «el problema es que no sabemos cuál es la propuesta» porque no la ha presentado. «La organización que yo represento, que tiene representación en el Parlamento, no tiene conocimiento de los artículos a modificar».
En entrevista con Unión Radio, Santolo indicó que el reclamo que le hacen al gobierno es que una modificación constitucional debe pasar por un apoyo de amplia base y ser consultada con todos los sectores. «Hay que llamar a gremios, empresarios, universidades», enumeró.
Reiteró que eso debe ir a la AN, y al final es el pueblo el que debe decidir. «Si el gobierno pretende hacer una modificación constitucional, que incluya a los venezolanos».
Santolo dijo que los plazos corren «a partir de que se haga la presentación formal en la AN», en la que se indiquen los artículos y los temas a cambiar. «Nosotros podemos pasar discutiendo esta reforma hasta dos años», remarcó.
Manifestó su acuerdo con cambios en la Constitución, como «la reelección indefinida y el centralismo». Pero rechazó que se hable de Estado comunal, «porque nadie sabe qué es el Estado comunal». Si se eligen comunas para tener relación directamente con el presidente, eso es «una cosa que más centralista no puede ser».
Criticó que Jorge Rodríguez cuestione la existencia de algunas alcaldías. «Eso va en contra del sentido de la democracia», resaltó. «Más que eliminar alcaldías hay que crear otras, pero con el otorgamiento de recursos, y no como ahora, que están sometidos a la escasez de recursos».
A su juicio, hay voceros del Estado que no saben diferenciar el fascismo de otros movimientos. «Que se pretenda introducir en la Constitución lo veo fuera de contexto, porque en Venezuela no hay fascismo».
Manifestó que espera que el oficialismo no pase una aplanadora para aprobar la reforma. Advirtió que ya la población rechazó una Constitución «roja, rojita» en 2007.






