El Gobierno de Cuba confirmó este domingo «la muerte de 32 combatientes cubanos» en Venezuela, como consecuencia de un ataque a instalaciones militares en Caracas y la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Según el comunicado oficial difundido por la Presidencia de Cuba, «el hecho ocurrió en la madrugada del 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses habrían ejecutado una ofensiva militar contra instalaciones venezolanas».
Además, el comunicado alega que «los cubanos fallecidos cumplían misiones oficiales en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a solicitud de sus contrapartes venezolanas».
“Fieles a sus responsabilidades con la seguridad y la defensa, nuestros compatriotas cumplieron digna y heroicamente con su deber”, señala el texto, que destaca que los caídos «enfrentaron directamente a los atacantes» o «fueron víctimas de bombardeos».
Una vez confirmada la identidad de los fallecidos, «sus familiares fueron informados y recibieron condolencias del general de Ejército Raúl Castro Ruz y del presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez», así como de las jefaturas de ambos ministerios.
El Gobierno cubano calificó el ataque como “un nuevo acto criminal de agresión y terrorismo de Estado” y anunció que organizará tributos oficiales para honrar a los combatientes, cuya actuación, según el comunicado, “puso en alto el sentir solidario de millones de compatriotas”.






