“El sentarse a esperar sin hacer nada no es una opción, el esperar por otros no nos llevará a nada”, enfatizó
El consultor Aníbal Sánchez criticó a los políticos venezolanos que mantienen estrategias, a su juicio, erradas. «Si reconoces la necesidad de construir una Unidad Superior en función de una vía electoral, ¿cuál es el interés mayor? La reinstitucionalización, un camino seguro en paz hacia la democracia», opinó, y «no es haciendo que el pueblo siga pagando las facturas por los errores y equivocadas estrategias».
En política «se debe vender esperanza, y no necesariamente pagar los errores; mientras mantengan a la población a merced de un sector que los amedrenta con violencia, no pueden vender más sacrificios. Se debe recobrar la confianza, y parte de esto es con el voto».
“El sentarse a esperar sin hacer nada no es una opción, el esperar por otros no nos llevará a nada”, enfatizó.
Sánchez recordó que, para casos como el venezolano, la teoría dice que «es necesario bajarle el costo a la salida mientras se le aumenta el de la represión; el carácter masivo, organizado, disciplinado y no violento que se busca con una protesta es crucial para su eficacia». Por eso, recomendó convertir el voto «en el instrumento de protesta y organización”.
En su análisis destacó que, según estudios de opinión, hay «una intención de participación entre 46 y el 68% a casi seis meses de elecciones del 21-N».
Para el analista «el no dar la lectura correcta le ha creado otra ventaja al gobierno, que ha sido habilidoso al momento de convertir una minoría social en una mayoría electoral, en un escenario de poca aceptación».
“Si se desea utilizar a las elecciones como instrumento aglutinador, es necesario construir una fuerza organizada, articulada, activada y movilizada, ya que solo así es posible afrontar escenarios electorales de semicompetitividad y en desventaja», aconsejó. «Creer que un régimen como este al que calificas como distante de lo democrático te dará mejores condiciones, es irreal. Hay que poner los pies en la tierra, lo que no implica sumisión o resignación alguna».






