En una rueda de prensa celebrada en los espacios de la Federación de Centros Universitarios (FCU) de la Universidad Central de Venezuela, el periodista, ex preso político y defensor de derechos humanos, Carlos Julio Rojas, alzó su voz para denunciar las irregularidades procesales y la falta de respuesta institucional frente a las solicitudes de amnistía para quienes aún permanecen tras las rejas por motivos políticos.
Tras acudir a una nueva presentación ante el Tribunal Primero de Terrorismo en el Palacio de Justicia, Rojas calificó de inaceptable la parálisis judicial que mantiene en vilo a centenares de ciudadanos. Según el dirigente, la respuesta recurrente de los funcionarios es que las decisiones dependen de estamentos superiores. “La respuesta después de haber pasado más de 15 días en la solicitud de que me sea aplicada la amnistía, es que estaban esperando órdenes de arriba y que esté en estudio”, aseveró.
Rojas, quien también funge como secretario general adjunto del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) Seccional Caracas, destacó que esta situación afecta de manera crítica al gremio periodístico, contabilizando al menos 15 trabajadores de la prensa sin respuesta a sus solicitudes de libertad plena.
“Esos no son simplemente números, son rostros. Ahí está el caso de Rory Branker, Luis López, de Gabriel González. Está el caso incluso de Nacarí Ramos, que le fue negada la amnistía cuando su único delito fue hacer un reportaje por el tema de la inseguridad en Caracas”.
El activista hizo un llamado directo al fiscal interino, Larry Devoe, instándolo a que la «reconciliación nacional» no sea solo un discurso vacío: “Si se está hablando de una reconciliación nacional, no puede ser de la boca para fuera”, fustigó, tras describir las largas filas de familiares y procesados con medidas cautelares que se aglomeran desde la madrugada en el Palacio de Justicia bajo una profunda angustia.
A pesar de las recientes excarcelaciones, Rojas subrayó que la cifra de detenidos sigue siendo alarmante. Informó que, aunque se han registrado cerca de 600 liberaciones, aún permanecen 500 presos políticos en el país. Mencionó casos específicos en El Helicoide, como los de Ricardo Cariel y Jackson Vera, así como situaciones críticas en el Fuerte Guaicaipuro, donde denunció condiciones inhumanas.
Incluso abogó por detenidos vinculados al oficialismo, señalando que el debido proceso debe ser universal. “Hay gente inocente que ha pasado incluso 8 años preso y no ha recibido la medida cautelar. Hay personas que incluso tienen pena cumplida y no aún no han salido de la cárcel”, denunció.
Ante lo que describe como una evaluación por parte de sus propios «verdugos», Rojas ratificó la necesidad de instalar una Comisión de la Verdad autónoma que cuente con la participación de instancias internacionales y la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU.
Asimismo, exigió a figuras como Jorge Arreaza y Nora Bracho que reciban a los exconvictos y escuchen la realidad de quienes, a pesar de estar en libertad condicional, enfrentan amenazas y el decomiso de sus herramientas de trabajo. “Yo no soy un magnicida, yo no soy un terrorista, yo lo que soy es un periodista. Yo soy un dirigente gremial. ¿Por qué aún no me sale la ley de amnistía? ¿Por qué a Nacarí Ramos se la negaron? ¿Por qué Perkins Rocha sigue en casa por cárcel?”.
Finalmente, el dirigente vinculó la crisis de los presos políticos con el deterioro social del país, señalando que no puede haber una verdadera transición democrática mientras persistan las persecuciones. “Si se habla de una transición a la democracia tiene que ser sin presos políticos y con condiciones de vida dignas”, concluyó.






