La ciudad de Caracas, capital del país, amaneció en una tensa calma este martes 30 de julio, dos días después de las elecciones presidenciales del 28 de julio.
Zonas como Sabana Grande, El Rosal, Bello Monte y el centro de la ciudad, donde el lunes se registraron cacerolazos para rechazar los anuncios del Consejo Nacional Electoral (CNE), comenzaron la jornada del martes en silencio.
En el bulevar de Sabana Grande, la mayoría de los comercios se mantuvieron con la santamaría abajo.
En la avenida Francisco de Miranda los comercios también se mantienen cerrados y la afluencia de vehículos y peatones es muy baja.

El transporte público superficial no está prestando servicio.
Parroquia Altagracia
En la parroquia Altagracia, a escasas cuadras del Palacio de Miraflores, se observaban pocos establecimientos con sus puertas abiertas al público. Sin embargo, a las 10:56 de la mañana había flujo moderado de peatones.
En algunos locales de la zona se formaban largas filas de ciudadanos que esperaban abastecerse de alimentos.
Por otro lado, los accesos hacia la sede del Gobierno venezolano permanecían cerradas y custodiadas por cuerpos de seguridad miliar.

Av. Baralt
Mientras tanto, a las 11:08 a.m. la avenida permanecía con poco flujo vehicular, así como de transporte público. El tránsito de peatones se mantenía con moderación y aunque algunos locales permanecían con santamarías abajo, otros se encontraban operando a través de una puerta o ventanilla para atender a sus clientes.
Las personas, por su parte, formaban en colas a las afueras de los locales de alimentos o farmacias, a lo largo de la avenida.


En la esquina de Amadores, que corresponde a la parroquia de La Pastora, también se observó una fila de personas que esperaban frente a una potabilizadora de agua, para recargar sus botellones.


Noticia en desarrollo






