El partido político Acción Democrática (AD) ratificó su respaldo al proyecto de ley de minas que fue aprobado en primera discusión por la Asamblea Nacional (AN) en sesión extraordinaria del lunes #9Mar.
Durante la acostumbrada rueda de prensa semanal de la tolda blanca, su secretario general nacional, Bernabé Gutiérrez, subrayó que esta ley, junto con la Ley de Hidrocarburo, significará mayores ingresos al país que tendrán que ser destinados a la justicia social.
Además de esto, Gutiérrez propuso que se declaren como «enemigos de la paz y de la tranquilidad» a los factores de la «ultraderecha» que, sostuvo, puedan «sabotear» y boicotear el referido proyecto de ley.
«Esa ley se traduce en que vamos a mejorar el problema del agua y la luz eléctrica. Esos ingresos se traducen en que se va a mejorar el salario de obreros, empleados, jubilados y pensionados. Y yo le digo a los bochincheros de oficio, a la ultraderecha que todo lo sabotea para asfixiar al Gobierno, que esto es muy malo. Quien venga a sabotear esta ley debe ser declarado enemigo de la paz, de la tranquilidad y de la convivencia entre los venezolanos«, dijo.
Subrayó que gracias a esta ley ingresarán «muchos recursos» al país para impulsar el bienestar social de los venezolanos. Ante esto, pidió al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, dar seguridad jurídica para atraer a inversionistas de todo el mundo a la explotación de recursos minerales.
«Hay que celebrar todas estas cosas que se están viendo, así como todo lo que Estados Unidos está haciendo, de dar licencia, de quitar condenas, de quitar sanciones, y ojalá que la ultraderecha bochinchera no siga saboteando el desarrollo del país», sostuvo.
Destacó el papel que cumple el parlamento venezolano en la actualidad al legislar sobre la aprobación de las leyes para que inversionistas puedan proceder a la explotación de los minerales.
«En la medida que vendamos más oro, vendamos más petróleo, las venezolanas y los venezolanos debemos tener cara de mucha satisfacción, de mucha alegría, porque ya el Estado venezolano no podrá decir, ‘no tengo recursos’. No, señor, habrá recursos», sentenció.






