“Vamos a la lucha” y “Vamos a la batalla” fueron las palabras que pronunció el presidente Nicolás Maduro Moros el pasado 3 de enero, cuando fue trasladado por fuerzas estadounidenses desde su residencia en Caracas hacia territorio norteamericano, según relató su hijo, el diputado Nicolás Maduro Guerra. El testimonio fue compartido durante un encuentro virtual con más de 1.200 líderes políticos, sociales y académicos de América Latina, en el que el legislador destacó la entereza del mandatario durante la operación militar.
Maduro Guerra aseguró que el presidente “se fue caminando” y “con dignidad”, acompañado por la primera combatiente, Cilia Flores.
El diputado también relató que, al observar un video de la llegada del presidente a Estados Unidos, notó que “estaba herido” al descender del vehículo. No obstante, aclaró que “los custodios dentro de toda la situación no lo estaban tratando mal” y que incluso “uno le da aquí una palmada en el hombro”, gesto que calificó como “raro” y que lo llevó a ver el video “varias veces”.
Otro momento que destacó fue el tono de voz del mandatario al pronunciar en inglés las frases “Happy New Year. Good night”. Según Maduro Guerra, esas palabras le transmitieron tranquilidad: “Pude dormir después”, confesó, tras haber pasado 48 horas sin conciliar el sueño. “Todo lo vamos a contar en algún momento”, prometió.
El operativo del 3 de enero, calificado como “agresión criminal” por el Gobierno Bolivariano, fue ejecutado por comandos de la Delta Force bajo órdenes del presidente estadounidense Donald Trump. El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, afirmó que los bombardeos en Caracas y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira dejaron al menos 100 muertos y una cifra similar de heridos. La pareja presidencial fue trasladada a una prisión de máxima seguridad en Nueva York, donde permanece detenida.






