El río Valle se desbordó el pasado sábado 22 de agosto y afectó casas y comercios en Los Chaguaramos. Este lunes 24 de agosto, en la avenida La Facultad -que bordea el río- todavía había funcionarios de instituciones públicas sacando barro y tratando de limpiar. Y en la calle Aranda, varias familias y locales comerciales seguían despejando los materiales que arrastró el curso de agua.
La mezcla de agua y sedimentos ocupó más de un metro en las viviendas y locales, y así quedó marcado en las paredes. Para Sergio Pérez, uno de los habitantes afectados por la crecida, se trata de la crónica de una muerte anunciada, porque en reiteradas oportunidades han solicitado el dragado.


En una carta enviada el pasado 20 de agosto al Ministerio de Obras Públicas, Pérez solicitó de manera urgente el dragado del río Valle, desde la entrada de Santa Mónica hasta Banesco. También pidió la remoción de basura, escombros y desechos sólidos acumulados en los pilotes dentro del río, y demandó tanto el mantenimiento preventivo como el correctivo, así como el monitoreo permanente. La misiva también fue dirigida al Ministerio de Transporte.


Pérez igualmente se dirigió al Ministerio de Salud, el pasado 19 de agosto, para denunciar «la grave situación epidemiológica» como consecuencia del desbordamiento del río Valle, que arrastra aguas servidas.


El temor del dirigente vecinal es que este líquido pueda causar problemas de salud en la comunidad: las aguas inundan calles, viviendas y locales comerciales, «generando focos de infección de alto riesgo para la salud pública».





