Excluidas y violentadas por ser mujeres y por ser negras. La activista Merlyn Pirela puso el dedo en la llaga este jueves, durante el conversatorio «Entre aulas y pasillos: violencias invisibles en la UCV. Rompe el silencio”, al señalar las múltiples violencias a las que están expuestas las mujeres afrodescendiente. Tanto así, que propuso la creación de la línea de atención 0800-mujeresnegras, para acompañar a las víctimas de todo tipo de maltrato racista.
Cuando somos mujeres, negras y pobres enfrentamos múltiples violencias, sostuvo este #12Mar la activista Merlyn Pirela durante el conversatorio "Entre aulas y pasillos: violencias invisibles en la UCV. Rompe el silencio” https://t.co/cEXGCjrfL8 pic.twitter.com/h0E9ayFp0Z
— contrapunto.com (@contrapuntovzla) March 12, 2026
Pirela recordó que, en la discusión sobre la reforma de la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una vida libre de Violencia, las mujeres negras propusieron incluir un artículo específico que visibilizara su situación. Sin embargo, su solicitud no fue tomada en cuenta como ellas lo solicitaron, sino que quedo como «violencia multicausal». En respuesta, indicó, «nos tocó cimarronear».
Señaló la existencia de un patriarcado racista, que describió como un estado de violencia permanente, intenso y latente. Comentó que los cuerpos negros han sido usados por el capitalismo, y que las tetas de mujeres negras amamantaron a una parte de la población; incluso, a los héroes, como Simón Bolívar.
«Nos toca a nosotras ennegrecer las estadísticas para poder contarnos», manifestó.
Llamó la atención sobre los estereotipos que las afectan: están «calientes» y por eso hay que colocarle aparatos para evitar el embarazo aunque no haya educación sexual. «Aguantan el dolor» y por eso no las atienden de inmediato. Se las criminaliza, y por eso, como lo contó la activista, «no hay una farmacia en la que entre y no empiecen a llamarse por radio». Tienen que escuchar frases como «hay que mejorar la raza».






