Cientos de empleados venezolanos manifestaron con pancartas este sábado para exigir “sueldos dignos”, “reivindicaciones laborales” y “vacunas para todos”, pero también expresaron su “rechazo a la represión” que, aseguran, les hace el Gobierno de Nicolás Maduro

Trabajadores de distintos gremios en Venezuela exigieron este sábado, con motivo del Día Internacional del Trabajo, salarios “dignos” y vacunación masiva contra la COVID-19 en medio de la “crisis humanitaria” y la pandemia que, según cifras oficiales, ha dejado 197.683 contagios y 2.136 muertes en el país.

En varios estados como Distrito Capital, Miranda, Lara, Táchira, y Zulia; decenas de trabajadores, acompañados de organizaciones civiles y políticos opositores, se concentraron para manifestar su rechazo a las condiciones laborales que tienen actualmente y que, consideran, no les garantizan una calidad de vida.

En Venezuela el salario mínimo era de 1.800.000 bolívares, lo que representa 0,64 centavos de dólar, según la tasa oficial. Sin embargo, este sábado el ministro de Trabajo informó que el ingreso mensual quedará en bs 10 millones, de los cuales, 7 millones en concepto de sueldo y Bs 3 millones de bono de alimentación.

Los trabajadores se manifestaron exigiendo con pancartas “sueldos dignos”, “reivindicaciones laborales” y “vacunas para todos”, pero también expresaron su “rechazo a la represión” que, aseguran, les hace el Gobierno de Nicolás Maduro.

En Caracas, empleados sanitarios y docentes se concentraron frente a la sede del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) e insistieron en la petición de inmunización contra la covid-19, tras denuncias de que aún quedan “muchos” trabajadores sanitarios sin vacunar, pese a que al país han llegado 880.000 fármacos de este tipo.

Remarcaron la necesidad de que la vacunación debe darse por sectores prioritarios y sin discriminación al criticar que políticos ya se hayan inmunizado.

Asimismo, varios sindicatos difundieron una proclama en la que también solicitaron la “recuperación del aparato productivo nacional” y “la suspensión inmediata de los procesos judiciales contrarios a la libertad sindical de trabajadores y dirigentes sindicales detenidos indebidamente”.

En la misma proclama, exigieron “el cese inmediato del clima de hostigamiento, violencia, amenazas, estigmatización e intimidación contra las organizaciones sindicales, sus dirigentes, directivas y trabajadores afiliados”.

De la misma manera, criticaron las medidas que toma el Ejecutivo en materia económica al argumentar que solo se han transformado en más desempleo, inflación y precariedad de los servicios públicos.