Las renuncias del defensor del Pueblo, Alfredo Ruiz, y del fiscal general, Tarek William Saab, son una oportunidad para reinstitucionalizar el país, estimó este lunes la vicepresidenta nacional del Movimiento Al Socialismo (MAS), María Verdeal.
Fustigó al defensor saliente, a quien calificó como una persona «que nadie sabe quién es ni cómo se llama», porque «pasó sin pena ni gloria y prácticamente acabó con la institución que debe vigilar y defender la vigencia de los derechos humanos en Venezuela». Fue «lamentable, invisible su ejercicio en el cargo», criticó, y por eso celebró que haya renunciado.
Más allá de los vericuetos de las renuncias y los nombramientos provisorios «hoy comienza un proceso de postulaciones por parte de la Asamblea Nacional». Verdeal sostuvo que en Venezuela «sobran profesionales independientes, que no militan en ningún partido político y que perfectamente pueden ocupar esos cargos», y remarcó que esta es la oportunidad para que personas sin militancia partidista ejerzan estas responsabilidades. «Esto contribuiría a la democratización, a tener equilibrio en los poderes públicos y a aumentar la confianza de los ciudadanos en sus instituciones».
Este no es el momento, dijo al chavismo, de «aplicar una mayoría aplastante como la que tiene en la Asamblea Nacional. Este es el momento de los consensos, de la sensatez y de lograr el equilibrio de los poderes públicos».





