Hacemos un pequeño viaje por el proceso de beatificación del médico trujillano que es una referencia obligada para todos los venezolanos más allá de que sean creyentes. José Gregorio Hernández es una figura con la que todo el pueblo venezolano ha tenido contacto de una u otra forma

El Doctor José Gregorio Hernández, científico, investigador, músico, docente universitario, humanista, filántropo, nacionalista, doctor de los pobres, cristiano ejemplar, activista social, defensor de los derechos humanos, Venerable laico, Siervo de Dios, Beato, hombre que cultivó la fe católica y sólidos principios morales como proyecto de vida, y que finalizó su transitar por el mundo debido a los avatares agridulces del destino.

El Médico de los pobres, fue beatificado el 19 de junio del año 2020 por las autoridades científicas y teológicas de la ciudad santa de El Vaticano.

En medio de esta realidad surgen las siguientes interrogantes: ¿Por qué con la figura del venerable (JGH) convergen de forma amigable creyentes y no creyentes de la fe católica a nivel local e internacional? ¿Por qué será que su imagen e historia han sido usadas como parte del folclor social, religiones sincréticas y figuras políticas del país en las culturas mágicas y religiosas en Venezuela? ¿Cuál será la causa que determinó su lento y tardío proceso de beatificación, cuando en el caso de otras figuras santas en la historia de Venezuela, fueron beatificadas y canonizadas de una forma más expedita y sin mayores tropiezos? ¿Cuáles fueron los pasos científicos y teológicos que se cumplieron para hacer posible su proceso de beatificación? ¿Quiénes participaron en el proceso de beatificación? ¿Cómo se recibió la noticia de la beatificación por parte del pueblo venezolano y por los creyentes fuera de Venezuela?

En este trabajo de corte periodístico, pretendemos con toda modestia, descubrir la respuesta a estas dudas, consultando las fuentes primarias (fuentes vivas) y fuentes secundarias que protagonizaron y cristalizaron la beatificación de José Gregorio Hernández, en tiempos de pandemia o COVID-19, a nivel mundial.

Escribo este trabajo de investigación periodística, y me imagino tener al frente de mi mesa de redacción a El Venerable. En medio de mis cavilaciones escriturales, le pregunto en forma metafórica: ¿Por qué su estampa como oración está en todos los hospitales y centros de asistencia médica de Venezuela? ¿Porque su iconografía religiosa inspira a católicos y ateos en todo el mundo?

Siento que las respuestas a estas dudas son parte de la construcción lógica de este intento de reportaje de investigación, como un acto de fe y de creatividad profesional.

El anuncio

El 19 de junio del 2020, quedará registrado en la historia venezolana, como el día que fue beatificado el Dr. José Gregorio Hernández, en medio de la pandema mundial de la COVID-19.

Los connacionales del país, de no creencia católica y los cultivadores de la fe religiosa, conmemoraron esta noticia con alegría, devoción y un elevado sentido del nacionalismo venezolano; en este sentido el Cardenal Baltazar Porras, administrador apostólico de Caracas afirmó que: “El propio papa Francisco, en esta ocasión escribió una frase muy bella, sobre esta noticia, afirmando que ayudará en mucho a la renovación de la fe en Venezuela”.

Ante la interrogante sobre si el tema de la beatificación de El Venerable, ha sido excusa para politizar esta noticia, Porras respondió: “Es normal, en todos los tiempos de la historia, que los políticos y los comunicadores, que tienen responsabilidades, quieran montarse en aquello que más brilla; pero la gente es bastante sensata, y sabe donde esta la virtud”.

“Que esta buena nueva nos sirva para unirnos y encontrar los caminos de la superación de todos los males que tenemos en medio del júbilo nacional”. Así lo afirmó Monseñor Porras. 

En relación con la beatificacón, Porrras informó durante rueda de prensa realizada en la iglesia de la parroquia El Rosal, que: “El deseo de la arquidiócesis nacional, es que cada iglesia tenga un altar dedicado al beato José Gregorio Hernández”.

“Hoy es un día de gracia para Venezuela”, aseguró Porras al celebrar la autorización de la beatificación del Dr. José Gregorio Hernández. 

En este sentido, durante la misa oficiada en la Iglesia de Santa María ubicada en El Rosal, en Caracas, la máxima representación venezolana de la iglesia católica, exaltó que: “José Gregorio representa lo mejor de nosotros los venezolanos“. 

El cardenal invitó a los venezolanos a participar en una vigilia para celebrar la beatificación de José Gregorio Hernández, “y después, el paso a seguir es la exhumación de los restos del beato para trasladarlos a nuestro santuario donde reposarán”.

A manera de crónica, es importante destacar, que al momento del anuncio de la beatificación de El Venerable, en el interior de la iglesia de La Candelaria, de Caracas, se oían cantos y campanadas, mientras que afuera en la plaza, la muchedumbre reunida, a pesar del confinamiento, celebraba con orgullo patrio la beatificación del popular venerable.Personas rezando de rodillas, otros parados ante la reja de la sede religiosa, se hacían notar. Se postraban ante la imagen del beato deplegada en la puerta de la iglesia, comentaban sobre su historia, la gran cantidad de favores alcanzados por su intercesion, entretanto se alegraban y felicitaban por este nuevo escalón en la historia postmortem de José Gregorio. 

Es significativo acotar, que pasaron 71 años para que pudiera verse el primer beato laico del país, dato curioso porque para el resto de las tres beatas de Venezuela (madre María de San José, madre Candelaria de San José y madre Carmen Rendiles)el proceso fue más rápido y menos complejo.

La historia se encargará de aclarar esta circunstancia en un futuro inmediato.  

En tiempos de pandemia

Ya decretada la pandemia en Venezuela, la imagen del beato José Gregorio Hernández, se aparecerá de sorpresa en las calles del país con el propósito de verificar y exhortar al pueblo a cumplir con las medidas de prevención de bioseguridad, tales como el uso del tapaboca, cumplir con la higiene y el distanciamiento social, para cortar la propagación de la COVID-19 en el país.

Al respecto, se crea una representación teatral, producto de la iniciativa del gobierno nacional en la lucha contra el coronavirus. Un actor reconstruye la presencia de El Venerable en las calles de Caracas, recordando a sus habitantes la importancia de respetar las normas de bioseguridad para así evitar y prevenir la expanción del virus.

Dicha iniciativa surgió de un proyecto promovido por las autoridades del Instituto de las Artes Escénicas y Musicales en conjunto con la Compañía Nacional de Danza (CND).

Entre tanto el productor artístico, Ronny Istúriz, manifestó que el Siervo de Dios comenzó a recorrer la ciudad y estableció el contacto con las personas, además acotó que se realizará un registro audiovisual que posteriormente será publicado en los medios de comunicación.

“El Dr. José Gregorio Hernández, como personaje histórico, trae consigo la experiencia de haber vivido la gripe española y la atención directa a los enfermos”  refiere una publicación en el portal Alba Ciudad. 

Por su parte, el actor que personifica al beatoJesús García, agradeció la oportunidad recibida al ser escogido para formar parte del proyecto, “ver la reacción de amor de la gente es muy emocionante, me pedían con lágrimas en los ojos que erradicara la pandemia”.

¿Qué dice la primera postuladora?

La postuladora de la causa de la beatificación de José Gregorio Hernández, doctora Silvia Correale, explicó ante los medios de comunicación que “hay que preparar la ceremonia de beatificación, que se llevará a cabo en Caracas, y que debe ser coordinada de manera conjunta con El Vaticano. El papa nombra un representante para eso”, detalló Correale.

Cualquier gracia importante (como una enfermedad que se cura sin explicaciones científicas) puede ser tomada en cuenta por El Vaticano para la próxima canonización, destacó. Correale.

“La beatificación ha sido fruto de la oración de tanta gente devota, así como de sacerdotes y obispos” (…) “Su camino a los altares no se detiene. Cualquier gracia importante atribuible a José Gregorio Hernández, debe ser comunicada al cardenal Baltazar Porras, porque puede ser el medio para la canonización”, subrayó Correale. 

“El Venerable”, como es conocido por los feligreses, no puede aún considerarse santo, ya que ahora falta la canonización. Es el tercer paso en el camino de convertirse oficialmente en santo. El primero es Siervo de Dios; el segundo, Venerable, el tercero Beato y el cuarto, Santo. 

El beato se puede venerar públicamente, el santo es una figura que entra en la fiesta litúrgica como parte del elenco de los santos a nivel mundial para los feligreses de la iglesia católica.

Para que una persona pueda ser considerada beata la Congregación para las Causas de los Santos, que es la encargada de realizar el nombramiento, debe confirmar que el fallecido estaba apegado a los valores cristianos y que los vivió de forma heroica; o si el feligrés sufrió martirio a razón de su fe. Esto lo enmarcará en los fieles que, se cree, ya gozan del paraíso por sus acciones en la tierra. 

Por su parte, la santidad se lleva a cabo a través de una declaración papal, en la cual se reconoce el poder de la persona de interceder ante Dios para el cumplimiento de las peticiones de los creyentes. Se precisan dos milagros para que El Vaticano declare a un beato como santo.

En este caso, la Santa Sede autoriza rendir culto público y universal a este fallecido. Incluso, se le asigna una fiesta litúrgica y su imagen es colocada en las diferentes iglesias.

Posterior a la beatificación de la madre María de San José (1875-1967) por el Papa Juan Pablo II en 1995, también contamos con la madre Candelaria de San José (1863-1940) beatificada por el Papa Benedicto XVI en 2008, y luego con la igualmente madre Carmen Rendiles (1903-1977), beatificada por el Papa Francisco en 2018. Ahora, el 19 de junio del 2020, le tocó el turno al Primer Beato de Venezuela, el galeno trujillano José Gregorio Hernández (1864-1919) primer hombre laico, beatificado por el Papa Francisco en audiencia presentada por el cardenal Angelo Becciu.

En este mismo sentido, es importante destacar que a través de un comunicado de la cancillería venezolana, el gobierno de Nicolás Maduro manifestó su júbilo por la aprobación de la beatificación de José Gregorio Hernández.

En el texto expresa su agradecimiento al Papa Francisco, a la Congregación para la Causa de los Santos y al nuncio apostólico en Venezuela, Aldo Giordano, por su apoyo  al proceso de beatificación del Médico de los pobres.

El gobierno de Maduro manifestó su disposición a seguir colaborando con las autoridades de la iglesia católica bajo un “clima de respeto y cordialidad”, todo esto para hacer posible los pasos que siguen en la santificación del beato. Sobre esta misma realidad es importante destacar que el Ejecutivo Nacional sostiene operativa la “Misión José Gregorio Hernández”.

Una alegría para el pueblo

“La beatificación y consiguiente canonización del Dr. José Gregorio Hernández, médico de los pobres y cristiano ejemplar, es una alegría que el pueblo venezolano recibe con devoción y fe católica;  el Siervo de Dios es ahora parte de nuestra cultura nacional”, así lo afirmó el obispo auxiliar de Caracas y vice postulador de la causa de beatificación de El Venerable Doctor José Gregorio, monseñor Tulio Ramírez Padilla.

“Nuestras plegarias son por la gracia de un gran milagro social para Venezuela, hacer posible el entendimiento entre todos los venezolanos a través del vínculo de la paz”, así lo apostilló monseñor Ramírez.

Desde la dimensión teórica del catolicismo clásico, se puede entender el concepto de beatificación, como el logro de una persona que pueda ser venerada con culto, previa aprobación de las autoridades eclesiásticas, mientras que la canonización es la declaración solemne de santidad de  un siervo de Dios ya beatificado y la santidad es el respeto al santo y veneración en el marco de las prácticas religiosas.

“La beatificación, así como la canonización, son regalos del Espíritu Santo para los fieles cristianos devotos, en la iglesia universal. Cada uno de los pasos es un acto formal, mediante el cual el papa hace uso de sus facultades legislativas para reconocer los méritos de la persona propuesta. Después de un proceso de estudio y verificación de  sus virtudes y del o los milagros comprobables, se llega al último nivel en la escala, la canonización es un acto formal con el cual  se reconoce el título de santo”, así lo argumentó  monseñor Ramírez.

El caso de la beatificación de El Venerable, pasó por el estudio y la positiva aprobación del milagro, científicamente no comprobado, de la niña venezolana Yaxury Solórzano Ortega, quien a los 10 años recibió un disparo en la cabeza en el caserío Mangas Coveras en el estado Guárico y sobrevivió de forma milagrosa.

Es importante destacar que el Médico de los pobres tiene registrados un sinfín de testimonios de presuntos favores, gracias y milagros, pero el caso de la niña Yaxury Solórzano es el punto de arranque para la ahora probada beatificación de El Venerable.

Igualmente debemos destacar, que el protagonismo principal en el proceso de beatificación del Médico de los pobres, lo llevan sus feligreses, en este caso los venezolanos y no venezolanos que veneran la imagen del Dr. José Gregorio Hernández, pero en el plano de la gestiones administrativas, legales y canónicas, la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), juega un primer orden, mediante las diligencias realizadas ante las autoridades del Vaticano, todo esto liderado por el cardenal Baltazar Porras, como administrador apostólico.

En segundo lugar, la responsabilidad en los procesos administrativos recae en la institución del Vicariato de los Santos y en tercer lugar, la Arquidiócesis de Caracas, todo esto con el acompañamiento y apoyo del gobierno nacional de Venezuela. 

Todos estos temas son debatidos y ampliados en profundidad en el chat de watsap titulado “Jornada Nacional de Encuentro. Camina con José Gregorio Hernández”, dirigido por monseñor Arzobispo de Caracas Tulio Ramírez.