Aunque parecen ser lo mismo, no es así, no podemos decir que cualquier auxilio que sentimos que viene de Dios es un milagro

Los milagros son aquellos acontecimientos que no tienen una explicación lógica ni científica, que solo se pueden atribuir a la acción de Dios, muchas veces por intercesión de un santo.

Para que la iglesia reconozca un hecho inexplicable como milagro debe estudiarse minuciosamente; un equipo científico debe declarar que va en contra de las leyes naturales.

En caso de que no sea un milagro pero parece que resulta de las peticiones a Dios, podría decirse que se trata de un favor o ayuda divina, lo que no quiere decir que sean menos importantes pues Dios ha escuchado los ruegos y concedido lo que la persona necesita.

Se puede decir que estamos en presencia de favores cuando pedimos a un santo que nos ayude para que nos vaya bien en una prueba de la universidad, para que nos ayude a encontrar un objeto perdido o a conseguir un empleo, entre otras tantas situaciones; en esos casos se trata de favores o gracias especiales recibidas que suceden cotidianamente.

En cambio podríamos decir que un milagro es, por ejemplo, la sanación a una enfermedad que no tiene cura, o la sanación cuando ya no hay esperanzas de vida, tal como sucedió en el caso de la niña Yaxury Solórzano, en la que Dios obró un milagro por intercesión del doctor José Gregorio Hernández.

En esa oportunidad, la niña recibió un disparo en la cabeza que destruyó parte de la masa encefálica, por lo que su pronóstico era reservado y si sobrevivía quedaría con discapacidad motriz, lingüística, pérdida de memoria y de la visión. A los 20 días salió del hospital completamente sana, caminando y hablando. Este milagro, es el que finalmente elevará al médico de los pobres como el cuarto beato venezolano.

Muchos son los testimonios de venezolanos que aseguran haber sido sanados, auxiliados y hasta operados por el mismo doctor José Gregorio Hernández, sin embargo, a pesar de la buena fe de esos testimonios, hasta ahora un solo milagro ha sido documentado como tal.

Algunos seguramente corresponden a favores y otros podrían ser milagros no registrados y estudiados formalmente por la iglesia, sin embargo, el cariño y la fe de los venezolanos en el venerable es inquebrantable.