Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional (AN), anunció la liberación de un «número importante» de presos venezolanos y extranjeros como gesto de paz, como medida para aliviar la presión internacional posterior a la captura del mandatario, Nicolás Maduro.
Entre los liberados se encuentra la activista Rocío San Miguel, quien fue detenida en Venezuela en febrero de 2024 por presuntamente formar parte de un complot par asesinar al presidente Maduro.
San Miguel, de 58 años de edad y experta en temas militares y directora de la ONG Control Ciudadano, fue detenida en el área de migración del Aeropuerto internacional Simón Bolívar, cuando se encontraba con su hija Miranda Díaz, de 25 años.
Al momento de su detención, la situación generó diferentes reacciones y pronunciamientos de gobiernos y organizaciones internacionales que en reiteradas ocasiones solicitaron su liberación, especialmente en medios de complicaciones de salud que se registraron durante su estadía en prisión.






