El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, informó este viernes de una «revisión y adecuación» en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) luego de los ataques de Estados Unidos el 3 de enero que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
En un acto transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), el funcionario hizo un llamado a «levantarse en medio de las calamidades, de las amenazas militares» y de la que describió como una «nueva situación geopolítica que se ha instalado en el mundo a propósito de la agresión contra Venezuela».
«Estamos abriéndonos camino en el Plan Ayacucho para desarrollar nuestra Fuerza Armada, ahora con elementos para revisar, con una realidad que amerita una revisión y adecuación», agregó.
El ministro se refirió a un plan anunciado en octubre de 2024 por Maduro con vigencia hasta 2030 con el fin de «consolidar un poder militar que garantice el respeto a Venezuela y el ejercicio pleno de la Constitución», según explicó en ese momento.
Padrino López exigió, en nombre de la FANB, la liberación y el retorno a su país de Maduro y su esposa, y aseguró que la institución militar seguirá «cumpliendo su tarea nacional de estabilidad y de avance» en esta «nueva realidad».
El funcionario pidió «fortaleza espiritual» a los miembros de la Fuerza Armada en los actuales «momentos críticos y dolorosos» del país, para «seguir el camino» y trabajar por una patria que, dijo, sigue y los necesita.
«Nuestro honor militar está intacto, intacto, nuestra dignidad está intacta», reiteró.
El pasado 3 de enero, fuerzas militares estadounidenses atacaron Caracas y tres regiones cercanas a la capital y capturaron a Maduro y Flores, quienes fueron llevados hasta Nueva York, donde enfrentarán un juicio por cargos relacionados con narcoterrorismo.
La entonces vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, juró dos días después del ataque como mandataria encargada, tras una orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).






