La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez se reunió con líderes de las comunidades religiosas para fortalecer el Programa para la Paz y la Convivencia Democrática, a quienes solicitó la colaboración y la ayuda para sanar las heridas de los más vulnerables y sanar la democracia.
El encuentro, realizado en el salón Sol del Perú del Palacio de Miraflores, reunió a representantes de distintos credos, quienes participaron en el diálogo que busca consolidar «espacios de entendimiento y cooperación en el país».
Entre los asistentes destacaron el monseñor José Antonio Da Conceicao, secretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana; el padre Francisco Salazar, vicario de la Iglesia Anglicana; y Juan Luis Sosa, coordinador operativo del Foro Cívico, en representación del rabino Isaac Cohen.
Asimismo, participaron líderes de otras expresiones religiosas como el sheik Omar Kaddoura, guía de la mezquita Sheik Ibrahim Bin Abdulaziz Al Ibrahim; Khalil Abdul, director de la Liga del Mundo Islámico en Venezuela; y representantes del movimiento evangélico como el pastor Gerardo Velásquez, el pastor Carlos Vielma, el apóstol Elías Rincón y el pastor José Piñero.
Debate ecuménico
La reunión se enmarco en las políticas políticas impulsadas por el Gobierno Nacional para promover la convivencia pacífica, el respeto interreligioso y el fortalecimiento del tejido social en Venezuela.
«He recibido, monseñor, de sus manos la carta, pero que expresa el consenso de todas quienes las religiones que aquí participan. Saludo al rabino Cohen, amigo desde hace muchos años y con quienes siempre hemos trabajado. Y mi mensaje a la comunidad judía siempre ha sido la misma. En Venezuela no hay posiciones antisemitas. No las hay», sentenció la presidenta encargada.
Indicó que le da la bienvenida a las propuestas del Foro Interreligioso: «Ya las leí. Estoy de acuerdo. Lo que llamamos situación humanitaria son las heridas sociales y económicas que ha dejado el bloqueo económico contra Venezuela»
Invitó a que todos los espacios religiosos «puedan ayudar a sanar las heridas de los más vulnerables, atender las necesidades de quienes más lo necesitan, porque aquí nos vamos a encontrar juntos».
«Yo no me veo en la acera del frente, me veo con ustedes atendiendo y brindando la mano. Mi fe particular, personal es que las posiciones y las responsabilidades de poder no son para el poder, son para el servicio. Y pongo las instancias institucionales para el servicio y siempre se lo he pedido a los ministros y a los ministros», dijo Rodríguez.
La alerta
ñaló que personas que beneficiadas por la ley de amnistía y por otros mecanismos de medidas judiciales que permitieron su libertad «están ahorita planificando el conflicto. Yo no pienso que ese sea el sentir de los venezolanos y de las venezolanas».
«Yo no creo que hoy en la Venezuela post 3 de enero que la agenda sea conflicto, extremismo, radicalismo, no lo veo en el horizonte. No es el sentir de Venezuela. Pido al Foro Interreligioso que nos acompañen a hacer seguimiento a la Ley de Amnistía. No hay nada que ocultar.
Todo lo contrario. Ojalá se puedan incorporar, ver el proceso, ver quiénes se han beneficiado, ver quiénes no pueden ser beneficiados de la Ley de Amnistía, pero se ha abierto otro espacio de consideración en mecanismos alternativos de la justicia y de tenemos ya la palabra conflicto de lado», dijo Delcy Rodríguez.
Instó a dejar de «estar planificando la confictividad para sacar provecho político partidista de situación de conflicto. Ya sabemos a dónde nos llevó. Nos llevó a un 3 de enero. No es lo que queremos. Muchísimo menos, como dijo la secretaria, la ministra Ana María, teniendo en consideración situaciones violentas en otras latitudes».






