El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que sostuvo una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, a quien le transmitió sus percepciones sobre el conflicto con Venezuela y le pidió evitar que el país sea «arrastrado hacia la inestabilidad».
«En una llamada telefónica, le hemos transmitido a Trump la sensibilidad de nuestro país respecto a Venezuela» dijo Erdogan en un discurso a la nación transmitido en directo en la cadena NTV, al terminar la primera reunión del gabinete ministerial del año.
«Hemos subrayado que Venezuela no debe derivar hacia la inestabilidad», agregó Erdogan, cuyo país cuenta como uno de los principales aliados políticos de Venezuela y también es uno de sus mayores socios comerciales.
Erdogan recordó que en el pasado había demostrado a menudo su amistad con el depuesto presidente venezolano, Nicolás Maduro, y reiteró que Turquía «continuará respaldando al pueblo amigo de Venezuela en su lucha por la paz, el bienestar y el desarrollo».
Estas declaraciones constituyen la primera referencia del presidente turco a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela del sábado pasado, que resultó en la extracción de Maduro de Caracas, para ser trasladado a una prisión de Nueva York y posteriormente ser juzgado por supuestos delitos vinculados al narcotráfico.
La oposición turca le recriminó duramente a Erdogan el silencio que mantuvo en los dos primeros días tras la intervención estadounidense, y el presidente respondió hoy con severos ataques contra la «irresponsabilidad» de quienes «desconocen el interés de la nación» y «utilizan la política exterior para la interior».
«Llevamos a espaldas un cesto con huevos», dijo Erdogan para describir el difícil equilibro de Ankara entre su cercanía al Gobierno de Trump y sus buenas relaciones con potencias geopolíticas enfrentadas, como Rusia o la propia Venezuela.
Erdogan insistió también en que su Gobierno «nunca aprobaría un acto que viole la ley internacional» y advirtió de que «vulnerar la soberanía, violar las normas del derecho internacional, emplear la fuerza en lugar de la ley son pasos arriesgados que inevitablemente derivan en complicaciones globales e inestabilidad».
Con información de EFE






