El presidente de España, Pedro Sánchez, considera que el operativo militar de Estados Unidos en Venezuela -desarrollado la madrugada del 3 de enero- marca un precedente «terrible» y «muy peligroso», que genera un clima de «incertidumbre e inseguridad» para el mundo.
Lo ocurrido «en Caracas, supone un precedente terrible y un precedente muy peligroso, que por cierto nos recuerda a agresiones pasadas y que empuja al mundo a un futuro de incertidumbre y de inseguridad como el que ya padecimos tras otras invasiones guiadas por la sed del petróleo»
Además, ante las reiteradas insinuaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, por anexionarse la isla ártica de Groenlandia, indicó que España, como un país que cree en la paz, la diplomacia y en la carta de Naciones Unidas, «evidentemente no podemos aceptarlo, como tampoco podemos aceptar que se amenace explícitamente la integridad territorial de un Estado europeo como es el caso de Dinamarca».
«España no va a ser cómplice de tal atropello», aseveró Sánchez: «No podemos aceptarlo, no lo vamos a hacer como país, como gobierno. No nos vamos a callar ante violaciones que se están produciendo en el derecho internacional y que por desgracia, cada vez son más recurrentes».






