El presidente de Brasil, Luis Inácio Lula Da Silva, conversó sobre varios temas con su homólogo estadounidense, Donald Trump, y en la agenda estuvo presente la situación venezolana.
El diálogo, que se hizo vía telefónica, se realizó este lunes, como lo informó el mandatario brasileño en un mensaje en X. Un posible encuentro entre ambos quedó para una próxima fecha: «Acordamos que una visita a Washington tendría lugar después de mi viaje a la India y Corea del Sur en febrero, en una fecha que se determinará pronto».
«Hoy hablé por teléfono con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Abordamos temas relacionados con la relación bilateral y la agenda global. Intercambiamos información sobre indicadores económicos de ambos países, que apuntan a buenas perspectivas para ambas economías. El presidente Trump afirmó que el crecimiento económico de Estados Unidos y Brasil es positivo para la región en su conjunto. Celebramos la buena relación forjada en los últimos meses, que resultó en la eliminación de una parte significativa de los aranceles aplicados a los productos brasileños», explicó Da Silva.
Los jefes de Estado conversaron acerca de la necesidad de preservar la paz: «Intercambiamos opiniones sobre la situación en Venezuela. Destaqué la importancia de preservar la paz y la estabilidad en la región y trabajar por el bienestar del pueblo venezolano».
Entre otros temas, el presidente de Brasil reiteró su planteamiento, presentado «al Departamento de Estado en diciembre, para fortalecer la cooperación en la lucha contra el crimen organizado. Expresé mi interés en fortalecer la colaboración para combatir el lavado de dinero y el tráfico de armas, así como en congelar los activos de los grupos criminales e intercambiar datos sobre transacciones financieras, propuesta que fue bien recibida por el presidente estadounidense».
En cuanto al Consejo de Paz, «propuse que el órgano presentado por Estados Unidos se limitara a la cuestión de Gaza y otorgara un puesto a Palestina. En este contexto, reiteré la importancia de una reforma integral de las Naciones Unidas, que incluye la ampliación del número de miembros permanentes del Consejo de Seguridad».






