La postura del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en relación con el mandatario Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores es que no hay ningún sustento para enjuiciarlos en Estados Unidos.
Maduro y Flores fueron sacados de Venezuela por la fuerza por tropas estadounidenses en el contexto de una incursión de Estados Unidos (EEUU), el pasado 3 de enero. El PSUV lo ha denunciado como un secuestro.
«Se cumplen 38 días del secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Desde aquí nuestra fuerza, nuestro respeto y nuestro cariño», señaló este lunes el secretario general del partido rojo, Diosdado Cabello.
A Maduro lo acusan de conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos de posesión de armas y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos, como lo detalló RTVE. La mención al supuesto Cartel de los Soles fue eliminada por el Departamento de Justicia de EEUU, aun cuando fue de los elementos de la campaña contra el mandatario.
Fue presentado en el tribunal en Nueva York el 5 de enero, y aprovechó la oportunidad para afirmar: «Soy Nicolás Maduro Moros. Mi nombre es presidente Nicolás Maduro Moros. Soy el presidente de la república de Venezuela. Fui secuestrado el sábado 3 de enero. Fui capturado en mi casa en Caracas, Venezuela». De acuerdo con la transcripción difundida por NTN24, también aseveró: «Soy inocente, no soy culpable. Soy un hombre decente».

La próxima vista estaba prevista para el 17 de marzo, pero la Fiscalía solicitó aplazarla hasta el 26 de marzo.
«Claros estamos de que las acusaciones contra ellos no tienen ningún sustento, y más temprano que tarde los tendremos aquí junto a su pueblo», aseguró Cabello.






