El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció recientemente una medida que permitirá a diversas empresas solicitar licencias para la reventa de crudo venezolano a Cuba. Según reportes de la agencia Reuters, esta disposición surge como una vía para mitigar la crisis energética y la frecuencia de apagones que afectan a la isla caribeña.
La decisión se produce tras el cambio en el control de las exportaciones de crudo de Venezuela, asumido por Washington a principios de enero de 2026, luego de la captura de Nicolás Maduro. Este escenario interrumpió el flujo habitual de petróleo hacia Cuba, el cual se había mantenido por más de 25 años bajo acuerdos de cooperación bilateral. Ante la suspensión de suministros alternos provenientes de países como México, la escasez de combustible se ha agudizado en territorio cubano.
La nueva orientación emitida por el Tesoro establece parámetros estrictos para la aprobación de estas operaciones comerciales:
- Finalidad social: Las solicitudes deben demostrar que las transacciones están destinadas a apoyar al pueblo cubano y al sector privado.
- Exclusiones: Se prohíbe explícitamente que los beneficios de estas ventas alcancen a las fuerzas armadas o instituciones gubernamentales de la isla.
- Alcance internacional: Las empresas solicitantes no requieren estar radicadas obligatoriamente en Estados Unidos para optar a los permisos.
Actualmente, grandes comercializadoras internacionales como Vitol y Trafigura gestionan el flujo del petróleo venezolano hacia mercados en Estados Unidos, Europa e India. Bajo este nuevo esquema, parte de los volúmenes almacenados en el Caribe podrán ser reventados a los aliados históricos de Venezuela.
No obstante, la administración del presidente Donald Trump ha enfatizado que países como China y Cuba, que anteriormente recibían hidrocarburos mediante intercambios o pagos de deuda, deberán ajustarse ahora a los precios establecidos por el mercado global. Esta medida es descrita como un ajuste en la política de sanciones que busca equilibrar los objetivos políticos con las necesidades humanitarias en el suministro de energía.






