El Departamento de Guerra de los Estados Unidos confirmó la mañana de este lunes la incautación del buque Aquila II, una embarcación vinculada al transporte de crudo venezolano. Según el reporte oficial, la medida se ejecutó tras determinar que la nave se encontraba violando las restricciones comerciales y de navegación impuestas por la Casa Blanca.
La operación militar se concretó luego de una persecución prolongada que se originó en aguas del Mar Caribe. Las fuerzas navales estadounidenses rastrearon el navío durante su trayecto, logrando finalmente el abordaje y la toma de control de la unidad de transporte.
De acuerdo con las declaraciones emitidas por las autoridades militares, el despliegue respondió a una maniobra de evasión por parte de la tripulación del buque. El Departamento de Guerra detalló los siguientes puntos clave sobre el operativo:
- Causa de la intervención: El Aquila II operaba en desafío a la cuarentena de buques sancionados establecida por la administración del presidente Trump en la región del Caribe.
- Trayectoria de la persecución: Tras detectar la presencia de la embarcación y su posterior huida, las fuerzas militares realizaron un seguimiento exhaustivo que se extendió desde el Caribe hasta el océano Índico.
- Resultado: El buque fue finalmente interceptado y «cazado» en aguas internacionales tras haber intentado eludir los controles de seguridad marítima.
Analistas aseguran que este procedimiento se enmarca en las políticas de vigilancia y cumplimiento de sanciones que el gobierno estadounidense mantiene sobre el flujo de hidrocarburos procedentes de Venezuela en rutas internacionales.






