La presidenta de la Federaciòin Venezolana de Maestros, Carmen Teresa Márquez, indicò este jueves que una de las prioridades que debe tener el ejecutovo nacional es el sector docente. «Para nadie es un secreto que los maestros viven en las peores condiciones» y tienen que hacer otros trabajos «para poder sobrevivir», como «hacer uñas, hacer tortas».
Márquez, en entrevista con Unión Radio, dijo al ministro de Educación que llegó la hora del diálogo «para que podamos discutir la tercera convención colectiva». Insistió en que «da pena, da lástima» lo que cobran los docentes «porque el salario es de 300 bolívares».
A la presidenta encargada le solicitó «que anexen el sector educativo» a las prioridades de inversión en el país. «Que ese bono de guerra económica pase a ser salario». Además, que el salario sea igual al costo de la canasta básica alimentaria.
Recordó que la convención colectiva comenzó a discutirse con la ministra Yelitze Santaella, y se avanzó hasta 17 cláusulas. Pero al llegar al punto de la incidencia económica «se suspendió». Refirió que no hay puentes de comunicación con el ministro Héctor Rodríguez. «Nos hemos reunido con el ministro del Trabajo» pero sin respuesta. Instó a rescatar los Ipasme.
«Hay que arreglar los salarios docentes para motivar a los estudiantes a escoger la carrera de educación», subrayó. En cuanto a la calidad educativa, remarcó que tienen propuestas «que vamos a poner sobre la mesa».
Márquez adelantó que la próxima semana se reunirán todos los presidentes de las federaciones magisteriales.
En el país hay unos 500 mil docentes activos, estimó la dirigente. Esta carrera «es un apostolado», reivindicó. «Ojalá aumenten los salarios para animar a los muchachos».






