La presidenta de la Federación Venezolana de Maestros, Carmen Teresa Márquez, confirmó este lunes que el miércoles 10 de junio se realizará un paro nacional de la educación.
En entrevista con el programa La frecuencia de hoy, que transmite Unión Radio 90.3 FM, indicó que las ocho federaciones del sector educativo se declararon en emergencia. «Planificamos algunas acciones», como asambleas y reuniones, detalló, «para ver si teníamos respuesta por todas las cosas que está pasando el magisterio venezolano».
La jornada se llamará El maestro se queda en casa, aclaró, y pidió a las familias no enviar a sus estudiantes. «También los padres están pasándola mal», subrayó.
Márquez insistió en que la principal demanda son los salarios, porque «el gobierno se niega a dar salarios a los educadores». También remarcó que rechazan las decisiones de la Onapre, que levaron al recorte de primas como la antigûedad. «También exigimos el pago del bono de responsabilidad a los jubilados».
El salario de un maestro se ubica entre 300 y 600 bolívares: «Ni un dólar». Rechazó la bonificación, porque no tiene incidencia en vacaciones, prestaciones ni aguinaldos. «Necesitamos salario, y para tener salario tenemos que discutir la convención colectiva».
No ha habido respuesta de los ministerios respectivos, sentenció. «Estamos ganados a conversar». Demandó un salario igual al costo d ela canasta alimentaria.
Hay unos 400 mil docentes entre activos y jubilados, estimó. Calculó que hay unos 160 mil jubilados en el país. Advirtió que el Ministerio ha suspendido a unos 50 mil docentes, y solicitó que sean incorporados a la nómina.
Después del paro «haremos una evaluación».





