María Livia Vasile de Pilieri, esposa del preso político Biagio Pirieli, denunció este jueves que no ha podido verlo desde que fue detenido hace más de seis meses, tampoco han podido comunicarse con él por ningún medio.
Dijo que solo han tenido la versión del estado de su esposo que le dan los organismos de seguridad que lo custodian, por lo que tiene naturales dudas y espera corroborarlo de primera mano.
«Mi esposo está detenido desde hace más de seis meses, durante este largo tiempo no hemos podido acceder a él, no hemos podido verlo, ni siquiera una llamada, no sabemos directamente de él, que es lo que queremos, ya a más de seis meses, pues escuchar de su voz cómo se encuentra, cómo se siente», dijo a las afueras del ministerio de Servicio Penitenciario en una protesta que forma parte de la Ruta por la Justicia, organizada por familiares y amigos de los presos políticos.
Hasta ahora no recibido ninguna respuesta de los organismos del Estado Venezolano y aguardan por la respuesta de unos escritos que introdujeron ante la Fiscalía General de la República.
«Seguimos también a la espera de que pueda tener derecho a la defensa privada que se le ha negado a todos los detenidos y que siga el debido proceso», añadió.
Un golpe a la dinámica familiar
«Es duro» es la definición del cambio de su vida tras la detención de su esposo dado que toda su dinámica se desarrolla en Caracas a pesar de que su residencia está fijada en el estado Yaracuy.
Describe que venirse a Caracas le ha hecho sentirse desorientada en una ciudad donde no conoce «ni dónde están los organismos. He tenido que aprender a moverme en esto, trato de hacer lo mejor posible para conseguir la libertad de Biagio».
Continúa narrando que al momento de la detención de su esposo su mamá estaba recién operada de cáncer y aunque tenía que dedicarse a ella «tuvo que cambiar ese esquema… Hemos tenido que distribuirnos, a pesar de que somos una familia pequeña, para atender a Biagio, que lo merece».
A pesar de todo lo que le ha tocado sortear en este camino de lucha por la libertad de su esposo, María Livia reafirma que seguirá en la lucha por su liberación.
«Nos ha cambiado la vida pero con mucha responsabilidad y con mucho amor, que él lo merece, vamos a seguir cada día hasta que obtengamos la liberación de él», sentenció.