El programa de Estados Unidos (EEUU) para Venezuela, definido por la Administración Trump como un plan de tres fases, debería tener una lectura en materia de derechos humanos, indicó este miércoles la organización Laboratorio de Paz.
La fase estabilización debe estar dirigida a «detener el daño y reducir el miedo» con medidas como «fin inmediato de la represión, políticas humanitarias sin discriminación y presencia de organismos internacionales de derechos humanos en el terreno».
La fase recuperación debería buscar «reconstruir capacidades estatales mínimas y restablecer reglas del juego», con acciones como la reconstrucción del sistema de justicia, reforma y control civil de los cuerpos de seguridad y reapertura del espacio cívico y político.
La fase transición necesita «cerrar el ciclo autoritario y establecer garantías de no repetición», con medidas como justicia transicional y rendición de cuentas, reintegración plena al sistema internacional de derechos humanos, elecciones libres y garantías de no repetición de políticas autoritarias.
Qué debería significar, desde una agenda democratizadora y de DDHH, el plan de tres fases anunciado por EEUU para Venezuela? pic.twitter.com/zsVkXAbcHR
— LabPazVe (@LabPazVe) February 18, 2026
Luego de la incursión militar estadounidense que culminó con la salida por la fuerza del mandatario Nicolás Maduro y de su esposa, la diputada Cilia Flores, la Administración Trump informó que se llevará a cabo un plan de trabajo con fuerte componente petrolero y económico.






