Varias de las diez mujeres familiares de presos políticos que desde el sábado se mantienen en huelga de hambre fuera del comando policial conocido como Zona 7 en Caracas han sufrido este domingo problemas de salud.
Una de ellas se desmayó dos veces y se descompensa cada vez que intenta levantarse, mientras que otra ha tenido dolores de cabeza y problemas con la presión arterial.
En la noche, esta última recibió suero por vía intravenosa en la colchoneta sobre la que se encuentra, y a varias le midieron la presión arterial.
En general ya se percibe un desgaste en las manifestantes, quienes, también encadenadas, exigen la liberación de sus parientes, señalan los reportes de los demás familiares que están a la espera de las excarcelaciones.
Petra Vera, quien no participa por ser paciente oncológico en remisión y cuyo cuñado se encuentra preso dijo, a la agencia de noticias española EFE, que están dispuestas a seguir aun cuando «existe la posibilidad de que puedan empezar a tener ciertas crisis por tantas horas sin comer».
El sábado 14 de febrero el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que 17 personas fueron excarceladas de la estación policial Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana.






