Espacio Anna Frank nace en Venezuela en 2016 en el contexto «de un país polarizado, dividido». Hoy sigue su apuesta por un país en el que nadie sea rechazado por su pensamiento ni convicciones políticas o religiosas
A lo mejor Anna Frank no les dice nada a los niños y jóvenes de Venezuela. Pero seguramente sí tiene un hondo significado para los adultos que leyeron su diario o que conocen la historia de su vida truncada por el autoritarismo y la intolerancia.
Espacio Anna Frank nace en Venezuela en 2016, en el contexto «de un país polarizado, dividido, donde hasta el lenguaje estaba haciendo mella entre unos y otros», rememora Alba Rondón, coordinadora del museo. «Al crear espacios de coexistencia sabemos que estamos ayudando a la reconstrucción del tejido social del país».

Solidaridad, respeto, responsabilidad y valentía moral son valores que defiende el Espacio Anna Frank, destaca Ilana Beker, vicepresidenta de la organización. «Espacio Anna Frank promueve la práctica de la coexistencia como un medio de vida», refiere. «Es mucho más fácil, para cualquier persona, entenderlo a través de la imagen que de un discurso»
Para promover estos valores organizan desde hace 13 años el Salón de Coexistencia, dedicado en 2022 a ilustración, fotografía y diseño gráfico y con un tema: Caminos de la coexistencia.

Elizabeth Schummer, coordinadora de fotografía del Espacio, considera que estos 13 años les han permitido contar con imagen gráfica que permita materializar un concepto «difícil de comprender».
«Visualmente hay una comunicación sobre la coexistencia sin la necesidad de explicaciones adicionales», expone. Es «una oportunidad para visualizar la coexistencia a través de la mirada de cientos de personas» que han participado.
Incluso, participar en el Salón «implica que hay alguien comprometido con el concepto y el ejercicio de transmitir la coexistencia a través de una imagen».
El concurso no es un fin, sino un medio para llegar a las escuelas, señala Beker. «No solamente colocamos exposiciones, sino que vienen acompañadas con un programa educativo que se les da primero a los maestros, y luego, a los muchachos y a sus padres». Han trabajado con escuelas del municipio de Chacao, de Petare, del estado Mérida. «Vamos donde nos pidan» y todos los programas son gratuitos.
Otra iniciativa del Espacio Anna Frank es la agenda de coexistencia, «una manera de incluir la coexistencia en su planificación diaria», describe Schummer.

Del salón de coexistencia habrá tres ganadores (uno por categoría) y, aparte, el jurado podrá seleccionar hasta 12 piezas más que se difundirán por todas las vías.