“Le exijo a Delcy Rodríguez que cumpla con el artículo 91 de la Constitución venezolana”, fue la exigencia de Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermería del Distrito Capital, durante este martes 24 de febrero tras la grave crisis que atraviesa el sector salud en donde, sostiene, al gremio de Enfermería no le alcanza el sueldo para tener una alimentación balanceada.
240 bolívares, más el equivalente de 130 dólares es el salario que mensualmente devenga el referido gremio. El último de este ingreso, depositado con varios días de devaluación por la actualización diaria del dólar estadounidense a través del Banco Central de Venezuela (BCV).
“Delcy Rodríguez sabe cuál es la situación de los trabajadores (…) En el país se inició una transición económica, pero que a los trabajadores no ha llegado. Hoy tenemos una situación muy grave, a nadie le alcanza el bono de guerra, ni el dólar de salario”, expresó durante una Asamblea Regional Extraordinaria con la participación de agremiados de varios hospitales de Caracas.

Ante esto, la dirigente llamó al gremio a comenzar a organizarse para “ejercer presión” ante las autoridades venezolanas, quienes subrayó fueron impuestas por Estados Unidos, para que de una vez por todas escuche al clamor de los trabajadores y concrete un aumento salarial.
Al respecto, invitó a los enfermeros del país a sumarse a la movilización de este jueves 26 de febrero en el que más de 92 organizaciones sindicales entregarán ante el Ministerio para el Proceso Social de Trabajo un pliego de exigencias de reivindicaciones laborales.
“Llegó el momento de entender que aquí no podemos solos. Tenemos que unirnos con otros sectores laborales; el personal de enfermería está sumamente diezmado por el miedo. Sin embargo, tenemos que estar claros que el miedo cambio desde el 3 de enero (…) La realidad es que nosotros en estos momentos tenemos que organizarnos y hacer la presión suficiente para que Delcy Rodríguez cumpla con el artículo 91 constitucional”, sostuvo.
“Las enfermeras estamos como el país, envalentonándose poco a poco (…) Ahorita lo que nos queda es calle y más calle porque estos interinatos solo entienden es con presión de calle”, sentenció.

HABLAN LOS ENFERMEROS
Los enfermeros presentes en la Asamblea Regional Extraordinaria tomaron la palabra y expusieron parte de la situación que día a día viven en sus hogares y lugares de trabajo.
Una enfermera jubilada que reside en El Junquito aseguró que para salir diariamente a las calles a sus quehaceres tiene que “calarse” las malas actitudes de los camioneteros, puesto que solo tiene para pagar la mitad del pasaje. “Por ser jubilado se tiene que soportar mala cara”, dijo.
Otro testimonio, esta vez de una enfermera del Hospital José Gregorio Hernández, conocido como Hospital de los Magallanes de Catia, indicó que de los seis quirófanos que existen en el centro hospitalario, solo funciona uno con el aire acondicionado que fue reparado por los mismos enfermeros. Añadió que el área quirúrgica cuenta con solo 12 trabajadores de los 35 que deberían estar. “Tenemos que ir a la calle, como siempre lo hemos hecho, con los que estén.
Una enfermera del Instituto de Puericultura Pastor Oropeza lamentó que, pese a tener diversos títulos académicos, actualmente su situación salarial es delicada. Afirmó que sale a las calles con zapatos prestados y, en ocasiones, no tiene dinero como alimentarse. “Tenemos que luchar contra ese salario miserable que tenemos, por eso apoyo y respaldo la propuesta de Ana Rosario Contreras”.
Otra enfermera de la Maternidad Concepción Palacios indicó que para mantener a sus hijos tiene dos trabajos, uno de ellos es cuidar a un paciente a domicilio. Destacó que debe pagar servicios públicos y comprar alimentos, lo que la ha llevado a tener al menos cinco años sin comprarse ropa y, en ocasiones, “pedir prestado” para que le alcance el dinero.







