El parlamentario afirma que no tiene ningún tipo de rechazo hacia las personas que no se identifican con su género biológico, “pero no pueden obligarme por medio de una ley a ver a ese hombre como una mujer”

Alfonso Campos, diputado del partido El Cambio, sostiene que la Constitución de Venezuela no establece el matrimonio entre personas del mismo sexo y para que esto ocurra se debe generar un debate que incluya a la sociedad, el parlamento y otros entes.

Sin embargo, dejó claro que este se puede llevar a cabo si se aprueba por un referendo en el que se le pregunte al pueblo si acepta o no la unión entre personas del mismo género.

“Se puede presentar un proyecto que vaya contra la Constitución, pero eso indica que debería ir en una discusión, en un referendo para poder modificar el texto constitucional y la mayoría del pueblo de Venezuela es la que va a definir si tiene posibilidad o no” el matrimonio igualitario.

“Yo he hablado con muchos diputados que defienden esto (matrimonio igualitario), eso sí, respetando la posición que yo mantengo”, dijo en una entrevista exclusiva para Contrapunto.

Mucha controversia

Añadió que él respeta a las personas que siendo hombre se sienten mujer. “No tengo ningún tipo de rechazo hacia esas personas, pero no pueden obligarme por medio de una ley a ver a ese hombre como una mujer. Yo respeto esa identidad que alguna persona pueda tener”. Sostiene que con un ordenamiento jurídico no lo pueden obligar a cambiar su forma de pensar con relación al tema de identidad.

El parlamentario objeta la legislación sobre las autopercepciones y asegura “que eso se pierde de vista”.

Fortalece su postura al detallar que la comunidad LGTBI+ también abarca otros movimientos. Para Campos, hay un apéndice del movimiento LGTBI que apoya la pedofilia.

“Si por expresión de género hay alguien que se siente niño siendo un adulto… ¿yo le tengo que respetar que se enamore de una niña? Esto es un extremo que cuando uno lo presenta suena dantesco para la sociedad, pero también es una apertura para este tipo de movimientos que son extremistas”, alega.

Lo dicen las leyes venezolanas

Expone que en Venezuela nada prohíbe que dos personas del mismo sexo vivan juntas. Reiteró que el matrimonio en el país está establecido en la Constitución y “solo es un solo hombre con una sola mujer, incluso la Carta Magna sostiene que el Estado protegerá esa figura. Más que ir en contra del matrimonio igualitario, yo estoy defendiendo la Constitución”.

En cuanto a otros derechos de la comunidad sexo-diversa, como el patrimonio, dice que ya no es un problema de matrimonio, sino un estatus legal que tiene que ver con carácter sucesoral. “Yo estoy de acuerdo con que se respete la voluntad del ciudadano a quien quiera dejar sus bienes y patrimonio”.

Campos rechaza todo tipo de discriminación y dice que en su momento apoyó la proclamación del Día contra la homofobia.

Espetó que en la Asamblea Nacional electa en 2020 sí hay un grupo de parlamentarios cristianos, pero no tienen un movimiento dentro del Parlamento.

“Hay una camaradería”, que afirma surgió por las mismas creencias religiosas y “no tienen la potestad de atrasar o engavetar algún proyecto dentro de la Asamblea”, sostiene en referencia a lo que muchos activistas de la comunidad LGBT argumentan que en la AN hay cierta fobia para debatir las leyes que visualicen sus reclamos.