Buscar información oficial: ese era el propósito de visitar el campamento temporal (refugio) instalado en el Liceo Andrés Bello y el centro de comando en la avenida Bolívar de Caracas. Pero los objetivos no fueron alcanzados ni en el primero, ni en el segundo, porque -dicho en distintos tonos- «nadie está autorizado para declarar».
Primera parada: Liceo Andrés Bello. La reja de acceso a la institución educativa separa a los transeúntes de los funcionarios que están en la entrada: Guardia del Pueblo, Milicia, Policía Nacional Bolivariana. «Queremos visitar el refugio. Somos prensa nacional». La respuesta: «El viceministro no se encuentra y él es el único autorizado». ¿A qué hora viene? «Pasen después de las 2:00 de la tarde». Muy amables, sí, pero nadie tiene permiso de dar información a la prensa.
Segunda parada: Comando de Operaciones Estratégicas. El flujo de vehículos en la avenida Bolívar no cesaba este lunes 13 de julio. En los alrededores del comando instalado en una de las aceras hay carpas con personas refugiadas. «Somos prensa nacional y queremos hablar con el comandante de los bomberos, el jefe de protección civil o alguien que nos cuente cómo van las inspecciones». La réplica: «Están todos en una reunión con el viceministro». La insistencia: «No importa, nosotros podemos esperar». Dos funcionarios que impedían acercarse se miraron y se sonrieron.
Se acumularon los minutos bajo el sol del mediodía, bajo la llovizna que a ratos interrumpía el calor. Salieron inspectores para evaluar edificaciones en las parroquias Catedral y Altagracia. Nada. Un funcionario de bomberos se disculpó y afirmó que no estaba autorizado para hablar. En las dos horas de espera llegaron personas con carpetas para que les miraran su edificio, y bomberos con calcomanías de colores; una mujer que aseguró ser damnificada de La Guaira y tener los videos que así lo acreditaban. Después de la 1:00 pm, un funcionario que abordó sistemáticamente a quienes esperaban una orientación lanzó la interrogante: «¿Ustedes fueron atendidos?». La verdad: «Somos periodistas y tenemos hora y media esperando que alguien nos atienda». Su comentario: «Ay, no». Y su gesto: apartarse.
A la 1:30 pm, el ingreso de envases de sopa y bandejas de anime a la carpa principal -sinónimo de almuerzo- confirmó que no habría declaración. «Vámonos», resolvimos. Luego de caminar, un poco más adelante, un bombero precisó que solo pueden conversar con los medios de comunicación si están en un procedimiento; de lo contrario, imposible.
Tercera parada: Una nueva visita al Liceo Andrés Bello. Respuesta: El viceministro no había llegado, y tampoco sabían si iría, o a qué hora lo haría. Síntesis de la mañana: dos visitas al Liceo Andrés Bello y dos horas de plantón, y un regreso sin información oficial.





