El Gobierno de Maduro es increpado desde distintos flancos por la falta de un plan claro de vacunación. Las organizaciones de la sociedad civil están activas protestando y haciendo exigencias. La oposición se muestra errática y no articula una acción eficiente para “acorralar políticamente” al Gobierno mientras tiene limitaciones para aportar soluciones concretas al tema

El aumento de los contagios y los fallecimientos por COVID-19 marcan la agenda de la clase política venezolana que se muestra desacomodada ante el tema y sus reacciones no parecieran acercarlos a la gente.

Las reacciones del universo de dirigentes resulta tardía y carece de consistencia porque no termina de dar respuesta a la necesidades concretas de las personas. La gente está a la espera del definitivo acceso a un plan de vacunación consistente y que esté a la altura de la gravedad de la pandemia.

Hasta el momento el Gobierno de Nicolas Maduro, con el control del territorio, no coloca sobre la mesa una estrategia que genere certidumbre a la población y se queda en anuncios entre los que se encuentra la llegada de dos vacunas cubanas como respuesta a la emergencia.

Asegura que han vacunado a 200.000 personas del sistema de salud, sin embargo los gremios del sector ponen en duda la afirmación de Carlos Alvarado, Miinistro de Salud.

El sábado Delcy Rodríguez informó que “ya Venezuela, el gobierno del presidente Nicolás Maduro, a través de todas las gestiones diplomáticas, judiciales, logró consignar 50%, algo más, del mecanismo COVAX”.

Desde el lado opositor en el G4 Juan Guaidó, saliendo de su convalecencia dijo que ya habían hechos los trámites para pedir la liberación de unos recursos que manejan en Estados Unidos para darle luz verde al pago necesario que concrete el mecanismo COVAX.

Aseguró que sus gestiones fueron completadas y debe esperarse por los trámites burocráticos en Estados Unidos y OFAC.

En este escenario todavía faltan por los menos dos meses más para que se concrete la llegada de las vacunas asociadas al mecanismo COVAX cuando se armonicen los dos aportes surgidos del accidentado acuerdo gobierno-oposición.

Mientras esto pasa otros países de la región como Chile van mucho más adelantados en el proceso de vacunación con la cesta de vacunas a las que accedieron por una planificación financiera acertada que garantizó la reservas de las dosis necesarias.

Lo cierto es que no se divisan señales claras de cómo se abordará el tema de la vacunación en función de buscar la “inmunización del rebaño”, para poder garantizar un mayor margen de seguridad sanitaria.

Solo con una vacunación masiva y seria es posible darle mayor movilidad a la población minimizando el riesgo sanitario. Esto podría traducirse en la dinamización de la economía que redunde en mejores condiciones de vida para los venezolanos.

Desde el oficialismo

Los partidos del bloque oficialista pasan agachados. Es difícil no cuestionar la ausencia de una estrategia clara de vacunación, pero es pecado criticar en estos momento. “Leales siempre, traidores nunca”.

Al interior del grupo de factores que apoyan al Gobierno de Maduro no se consigue una explicación sensata a que los “camaradas” rusos y chinos no inunden con su vacunas a Venezuela mientras Chile, gobernado por la derecha, tiene garantizadas 10 millones de dosis que vienen desde el gigante asiático.

Se hacen sumas, restas, se buscan algoritmos geopolíticos, justificaciones ideológicas y las cuentas no dan. La situación resulta inexplicable.

En esa acera el silencio es la norma. Quien asome la cabeza será tratado como enemigo y en la acera del frente no hay espacios para ellos, cosa que tampoco quieren.

La oposición

La dirigencia opositora cuestiona la reacción del Gobierno de patear la mesa del acuerdo frente al mecanismo COVAX. Sin embargo no logra articular una estrategia que acorrale a la administración Maduro.

El G4 y sus aliados en medio del problema de la pandemia y las vacunas publicó un comunicado el martes pasado en el que relanzó “una alianza unitaria”, mientras el tema de las vacunas apenas fue atendido hacia el final de la semana.

El documento emitido desde la “presidencia interina” dice: “Acordamos la reconfiguración de la alianza de partidos políticos, tanto en su dirección como toma de decisiones para hacerla más útil, amplia, incluyente, efectiva, asertiva y operativa para alcanzar los objetivos anteriormente expuesto”.

En la vanguardia opositora se sigue privilegiando el tema de estructura política mientras la sociedad debate el tema de las vacunas al que pareciera llegan retrasados.

La sociedad civil

Por su parte la sociedad civil organizada está completamente enfocada en el tema de vacunación.

El movimiento estudiantil protestó el lunes pasado frente al Hospital Clínico Universitario exigiendo la vacunación y recibieron una respuesta de presuntos colectivos que sabotearon la manifestación.

El grupo de dirigentes, intelectuales y activistas que redactó el documento “Volver al voto”, desarrolló otra iniciativa, esta vez en función que exigir la entrada de vacunas y emitió un comunicado en el que llamó a un twitazo #VACUNASYAPARATODOS que se realizó el domingo 11 y se colocó como número uno en las tedencias en algún momento del día.

Por otro lado convocó a un cacerolazo contra Maduro el 19 de abril para exigir las vacunas. En este grupo hay dirigentes e intelectuales que vienen tanto del chavismo como del G4.

Por su parte los empresarios pidieron la palabra.

Esta vez fueron los industriales agrupados en Conindustria quienes exigen al Gobierno de Maduro “respuestas ágiles y consensuadas, de trabajo en equipo y de perseverancia en el logro de los objetivos propuestos. Es en estos momentos aciagos, cuando debemos desplegar todas las iniciativas posibles, en aras de ayudar a salvaguardar la integridad física de millones de venezolanos”.

“El Plan Complementario de Vacunación presentado al país por Fedecámaras, se constituye en un planteamiento que hay que asumir e impulsar de manera urgente, para de esta manera contribuir con el proceso de inmunización que deben llevar a cabo las autoridades nacionales en la materia”, indica un documento divulgado por Conindustria.

Más adelante los industriales aseguran que “nos sumamos al llamado que desde, los diversos gremios, se ha hecho al Ejecutivo Nacional para que permita el ingreso de vacunas al país que coadyuven a la lucha contra los contagios por este terrible flagelo que azota al mundo entero, y que golpea indiscriminadamente a Venezuela ¡La vida, es nuestra prioridad”.

El gremio de enfermeras llamó la atención sobre el tema de vacunación y exigió al Gobierno de Maduro la entrada del mecanismo COVAX.

En voz de Ana Rosario Contreras este gremio de trabajadores de la salud aclara que “no tienen preferencia por ninguna vacuna, pero lo necesario es que entren al país”.

Exhortan a Maduro a “sentarse” y llegar a acuerdos “que pongan por por delante el interés por la salud de los venezolanos”.

Definitivamente el tema de la entrada de vacunas está intimamente ligado al conflicto político que vive el país y como ya han señalado diversos actores hace falta la “voluntad política” del Gobierno, fundamentalmente, para resolver en el cortísimo plazo el tema de la vacunación.

¿Cuándo se encontrará la voluntad de los actores políticos para poner por encima de la diatriba diaria el interés de los venezolanos?

No lo sabemos porque no tenemos bolas de cristal para descubrir lo oculto. Solo tenemos los pies para pisar tierra y hacer seguimiento a la política, la economía y los eventos sociales del páis.

El juego sigue.