Una campaña para que la población deje de consumir cazón lanzó recientemente el Centro para la Investigación de Tiburones de Venezuela.
El director de la organización, el biólogo Leonardo Sánchez, recordó este miércoles que casi todas las especies de tiburones están amenazadas y en peligro crítico. «Nuestro cazón es un alimento muy tradicional», comentó, pero la realidad es que «el cazón es carne de tiburones bebés. No necesitamos dar demasiados argumentos para entender que si una población está amenazada, no nos podemos comer a sus bebés».
Como lo explicó en entrevista con Unión Radio, Sánchez indicó que se usa la carne de bebés tiburones porque la de los adultos es fibrosa y sabe a amoníaco. Se comenzó con la del tiburón macuira, y se pasó a todas las especies.
«Pedimos que por favor no coman cazón. Que algo sea una tradición no quiere decir que sea correcto», subrayó el científico. También reivindicó a los pescadores, que «viven del mar y defienden estas ideas».
En Venezuela hay 67 especies de tiburones, precisó. «Quedan muy pocos tiburones».






